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RINCÓN DE LA PEDAGOGÍA(*): Altas capacidades

Carriola.25.08.24

julio@carriola.es

¿TENDRÁ MI HIJO ALTAS CAPACIDADES?

 

Dolores Armas Vázquez (Psicopedagoga)

Dentro del término altas capacidades están incluidos los niños sobredotados, los talentosos y los precoces, todos ellos susceptibles de ser atendidos específicamente. Diferenciaremos en primer lugar estás categorías. Hablamos de superdotación cuando un niño presenta una serie de cualidades excepcionales relacionadas con la capacidad intelectual,  la creatividad, la predisposición hacia el aprendizaje haciendo un uso complejo de las estructuras que determinan las acciones y el interés por diferentes temas profundizando en su conocimiento. Puede ser que en algunos casos presenten una disincronía entre las capacidades intelectuales y las emocionales, pudiendo observarse excesiva sensibilidad ante las injusticias, idealismo, perfeccionismo, sentimientos de culpabilidad e inferioridad.  Otro grupo estaría formado por los niños talentosos que son aquellos que tienen una habilidad especial (intelectuales, artísticas, físicas o mentales…)  hacia alguna actividad, que no ha sido entrenada y aparece de un modo natural y espontáneo.  Por último, en otra categoría estarían los niños precoces, caracterizados por un desarrollo de ciertas capacidades físicas o intelectuales antes que los niños de su misma edad, pero que con el transcurso del tiempo tienden a igualarse.

¿Qué hacer ante la duda?

Es muy importante que de un modo precoz se determinen las cualidades y capacidades del niño en el que percibimos indicios de altas capacidades. Sobre los 4-5 años ya es posible hacer una valoración que nos indique cuál es su perfil.  En primer lugar se debería compartir con el profesorado las inquietudes de los padres para que se pueda iniciar una primera valoración  psicopedagógica. Luego debe ser el equipo de orientación específica el que emita un diagnóstico que ponga en marcha las medidas adecuadas para la atención del alumno.

Quiero recalcar la importancia de determinar cuanto antes las cualidades excepcionales del niño, ya que es en estos primeros años cuando se  presenta una mayor plasticidad del cerebro y se producen de un modo masivo muchas interconexiones que se pueden estimular o adormecer sino se tienen en cuenta.

En el caso de que el proceso iniciado en la escuela sea lento o no se le preste una especial atención, existen profesionales de la psicología clínica capacitados para dicho diagnóstico, así como una unidad especializada en altas capacidades en la USC.

¿Y ahora que está diagnosticado qué hacemos?

En primer lugar el centro educativo está obligado a poner en marcha una serie de medidas que atiendan a las necesidades de estos alumnos, ya que de no ser así ponemos en riesgo su bienestar y su desarrollo tanto psicológico como intelectual. En ocasiones nos encontramos con niños de altas capacidades que por no ser atendidos adecuadamente presentan inatención y problemas de conducta. Se tachan de niños con un mal comportamiento y vagos, que sólo hacen lo que ellos quieren, incluso pueden llegar a ser tratados de TDAH. Pero en realidad lo que sucede es que sus estilos específicos de aprendizaje generalmente excluyen la educación repetitiva, mecánica y memorística que en la actualidad se desarrolla en los centros educativos. Alcanzan con facilidad la comprensión de los conceptos que escuchan en clase y las actividades no les suponen un reto ni aprendizaje, por eso las rechazan y se evaden. Es muy importante reconocer la situación del niño y ofrecer contenidos a través de metodologías ajustadas a sus cualidades, de esa manera estaremos contribuyendo a su ajuste social y emocional, que en ocasiones está muy deteriorado. No debemos permitir que se pierdan los talentos y las altas capacidades de los niños.

¿Cómo ayudarlo desde casa?

Es primordial apoyar el desarrollo de las cualidades del niño, ofreciéndole experiencias y estímulos relacionados con sus capacidades e intereses, pero sin establecer una fuerte exigencia. Debemos buscar un equilibrio entre las demandas, normalmente académicas, y su desarrollo emocional, cuidando su vida social y su integración en el grupo de compañeros, evitando que se aísle.

(*) Colaboración dominical especial de la Asociación de Pedagogía de Galicia “APEGA” con Carriola de Marín

 

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