Todo empezó en 1985 promovido por Julio Bértolo y solo se publicó un libro con las nueve primeras obras ganadoras.
Carriola.Julio Santos Pena.21.04.21
Veinticuatro han sido las obras recibidas dentro del plazo establecido, que finalizó a las dos de la tarde del pasado martes, suponiéndose que no llegue alguna más depositada en correos o en algún otro organismo adecuado con anterioridad a esa hora, que tendría que ser también admitida como concursante del certamen. Es una buena participación lo que señala claramente el interés que suscita anualmente este concurso literario que se alterna con el de poesía cada año.
La convocatoria de este premio se inició en el año 1985 cuando era concejal de cultura el malogrado Julio Bértolo Ballesteros. Se empezó con la convocatoria del concurso de poesía, siendo el presidente del jurado Filgueira Valverde, y su primer ganador Luis Almazán Lucas, residente en Marín, cuyo poema “O Meu soño nunha beira de ledicias” fue presentado con el lema “Cos dados do soño”.
Cinco años seguidos se convocó el premio de poesía y, en 1990, se decidió iniciar el premio “Novela Curta” que en su primera edición fue ganado por Pablo Hermida Lazcano, escritor ya galardonado en importantes certámenes literarios con anterioridad, a pesar de su juventud, en aquel momento estudiante de 22 años y ya Premio Nacional de Poesía Amante de Teruel” y su relato presentado en Marín se tituló “O Vagalume”
Y a partir de ahí se fue alternando poema con prosa cada año teniendo casi siempre una notable participación de escritores y poetas aunque no siempre los jurados más adecuados, en calidad y en cantidad, porque, con frecuencia, tampoco es fácil encontrar muchas personas de conocimientos y sensibilidades que quieran realizar esa función.
O se publican algún día o son obras completamente muertas
Llegado a este punto hay que señalar que, en el año 1995, ya siendo el socialista Pierres Martínez concejal de Cultura, se decidió hacer la publicación de las obras hasta entonces ganadoras de ambos concursos lo que aporta a las mismas un plus de importancia y cierta inmortalidad ya que, de alguna manera pasan a estar “vivas” en las bibliotecas públicas o particulares. Que recordemos, en los quince años siguientes no se ha hecho nada similar y todas las obras ganadoras se han quedado teóricamente en el olvido que es lo peor que le puede pasar a un libro, en este caso, conjunto de varios autores.
Hemos consultado a la propia concejala Beatriz Rodríguez este aspecto y nos asegura que han tenido la intención de publicar las obras premiadas anteriormente el pasado año pero el problema de la pandemia desaconsejó la acción como también este año pero, asegura la edil responsable del área cultural municipal, que está en los planes de su concejalía recopilar en un libro las obras ganadoras anteriores lo cual sería una magnífica noticia para sus autores y aportaría importancia al certamen en general.