Carriola. J.S.P..24.11.24.
julio@carriola.es.
Treinta años de historia para una Banda de Música es un período de tiempo digno de elogio y, sobre todo, cuando de esa agrupación han salido cientos de músicos a lo largo de las tres décadas, muchos de ellos hacia su vida profesional, y desde que Alfredo Sánchez Murcia la puso en marcha en el seno del Ateneo Santa Cecilia
Y se da la circunstancia de que de todos esos cientos de músicos que se iniciaron y se consolidaron como tales en el seno de la Banda de Música de Marín, pocos quedan en la actualidad de sus fundadores y uno de ellos es, precisamente, el actual director

Eduardo González quien ayer, en el Multiusos, encabezó un extraordinario concierto, y no es echar mano del tópico de siempre, porque extraordinaria de verdad fue la actuación de la banda en la que la mayoría de sus componentes son jovencísimos músicos, chicos y chicas, ya consolidados como tales como han demostrado en el transcurso de la actuación tanto a nivel conjunto como de sus destacados solistas que encandilaron al numeroso público presente en el recinto.
Emotivo aniversario
Con este concierto en honor a la Patrona de la Música Santa Cecilia, se recuperó el entendimiento entre las dos instituciones que fueron hermanas durante muchos años y desde la fundación como son el Ateneo y la propia Banda que tienen mucho que aportar conjuntamente a la cultura marinense.


Se hizo en el transcurso del concierto, acto de recepción de los nuevos componentes de la agrupación
y la entrega de simbólicos reconocimientos a los directores presentes de la Banda que a lo largo de estos treinta años fueron el norte del grupo con sus valiosísimas aportaciones. Alfredo Sánchez Murcia y Juan Luis Costas recibieron sendos obsequios del Ateneo y las palabras de admiración de la entidad que pronunció la vicepresidenta Isabel Martínez Epifanio que aprovechó para hacer un poco de historia de los orígenes de la Banda y para mostrar el deseo general de que haya muchos años más de futuro para esta entidad musical puramente marinense.

Isabel Martínez, vicepresidenta del Ateneo
La respuesta vino por el propio
Sánchez Murcia quien se congratuló de la perseverancia de un proyecto que él mismo puso en marcha en el año 1994 con el apoyo del Ateneo y felicitó al actual director Eduardo González del que recordó, es “superviviente” del primer grupo por lo que prácticamente se formó, al margen de sus estudios superiores y posteriores, en la propia banda. Sánchez Murcia pidió a González que no ceje en su empeño de mantener viva la agrupación.

Estuvieron presentes dos de los anteriores directores, Sánchez y Costas
Las intervenciones tuvieron colofón con las palabras de la alcaldesa María Ramallo, presente en la sala junto a varios concejales de la Corporación. Ramallo reconoció el gran mérito de músicos y dirigentes de la Banda y se congratuló de la colaboración prestada por el Concello para que tengan hoy en día unas instalaciones apropiadas en lo que fue la escuela de Infantil de San Pedro.

La alcaldesa quiso también elogiar la oportuna presencia de la Escuela Naval muchos de cuyos músicos de su Banda Militar forman o formaron parte de esta agrupación durante los treinta años de su existencia y en especial con la sucesión de directores procedente de la institución militar.

Al acto quiso unirse el eterno atleta Manuel Rosales que entregó a Alfredo Sánchez Murcia, fundador de la banda y también atleta como él uno de tantos trofeos ganados en el sin fin de competiciones en las que participó a lo largo de su dilatada vida de campeón mundial de atletismo.
En suma, una jornada inolvidable para conmemorar los treinta años de una institución ejemplar que ayer dio y nunca mejor dicho, el “do de pecho” finalizando su concierto con el entrañable “Marín del Alma” en el que los asistentes acompañaron con sus voces la interpretación.