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El Marín CF, obligado a jugar a puerta cerrada el partido clave por el ascenso y con un perjuicio económico estimado por la directiva en unos 10.000 euros

Carriola. Redacción. 04.06.2026

julio@carriola.es

El Comité de Competición y Disciplina de la Real Federación Galega de Fútbol ha sancionado al Marín CF con la celebración a puerta cerrada del partido de vuelta de la primera eliminatoria de promoción de ascenso a Preferente, además de una multa económica de 175 euros, por los incidentes registrados al término del encuentro disputado el pasado viernes en el campo de A Uceira, en O Carballiño. La resolución federativa también impone una sanción de seis partidos de suspensión al guardameta marinense Marc Bermúdez López, al considerar acreditada su participación en los altercados producidos una vez finalizado el encuentro.

Por su parte, el Sporting Carballiño ha sido castigado con tres partidos a puerta cerrada y una multa de 350 euros al entender el Comité que los hechos acontecidos en sus instalaciones revisten una especial gravedad. Además, el jugador local José Manuel Rodríguez González ha sido sancionado con cuatro encuentros de suspensión por agredir a un rival sin causarle lesión, mientras que el club ourensano deberá abonar otros 30 euros por retrasar el inicio del partido al no comparecer a tiempo para el protocolo arbitral previo al encuentro. La resolución desestima además las alegaciones presentadas por el Sporting Carballiño y mantiene íntegramente la versión de los hechos recogida por el colegiado, recordando que el acta arbitral goza de presunción de veracidad.

La sanción supone un duro golpe para el Marín CF en uno de los encuentros más importantes de la temporada. El club estima que la obligación de disputar el partido sin público provocará un perjuicio económico cercano a los 10.000 euros. La cifra incluye la previsión de venta de alrededor de 1.000 entradas a un precio de 5 euros cada una, así como los ingresos previstos por la cantina y otros consumos asociados a la asistencia de aficionados. A ello se suma el evidente perjuicio deportivo de afrontar un partido decisivo por el ascenso sin el apoyo de la afición marinense desde las gradas.

Los antecedentes recogidos en el acta arbitral

Los hechos que dieron origen a las sanciones se produjeron una vez finalizado el encuentro de ida de la promoción de ascenso, disputado en el campo de A Uceira y que concluyó con victoria del Marín CF por 1-2 frente al Sporting Carballiño. Según relata el árbitro Mario Cordido García en el acta arbitral, cuando los jugadores se disponían a abandonar el terreno de juego se inició una discusión entre futbolistas de ambos equipos. El colegiado señala que el origen de la tensión estuvo en los insultos e increpaciones dirigidos por varios jugadores y aficionados del Sporting Carballiño hacia el jugador número 7 del Marín CF. La situación fue aumentando de intensidad hasta desembocar en una pelea multitudinaria. El árbitro recoge que entre treinta y cuarenta aficionados de ambos equipos invadieron el terreno de juego, participando junto a jugadores de ambos conjuntos en una reyerta generalizada.

Durante los incidentes, siempre según el acta arbitral, fue lanzada desde la grada una lata de cerveza parcialmente llena que impactó sobre el jugador número 6 del Marín CF, provocándole un corte en el dedo anular de la mano izquierda. El futbolista tuvo que recibir posteriormente asistencia médica. Los altercados continuaron posteriormente en la zona próxima a los vestuarios. En ese punto, el colegiado identifica al guardameta del Marín CF, Marc Bermúdez López, como participante en los enfrentamientos, señalando que se dirigió de forma violenta hacia varios aficionados locales. Asimismo, el árbitro hace constar que el jugador número 5 del Sporting Carballiño propinó una bofetada al jugador número 5 del Marín CF durante el transcurso de los incidentes.

El acta refleja igualmente que el equipo arbitral solicitó de manera inmediata la presencia de las fuerzas de seguridad. Aunque desde la organización se les comunicó que la Guardia Civil y la Policía Local habían sido avisadas, ninguna patrulla llegó a personarse en las instalaciones mientras se desarrollaban los altercados. La invasión de campo y la tensión existente impidieron durante varios minutos que jugadores y árbitros pudieran acceder con normalidad a los vestuarios. Finalmente, tras despejar parcialmente la zona y con la colaboración de miembros de la organización local, ambos equipos y el trío arbitral consiguieron abandonar el terreno de juego.

Además de los incidentes posteriores al encuentro, el árbitro también hizo constar en su acta que el partido comenzó con tres minutos de retraso debido a la demora del Sporting Carballiño en comparecer para el protocolo de identificación y comprobación de equipaciones previo al inicio del choque.

La resolución no tiene vuelta atrás, pues el Comité no se volverá a reunir antes del partido

La resolución del Comité de Competición puede ser recurrida ante el Comité Territorial de Apelación de la Real Federación Galega de Fútbol en el plazo de diez días hábiles desde su notificación. No obstante, la propia Federación ya ha trasladado que la sanción relativa a la celebración del encuentro a puerta cerrada no tendrá efectos suspensivos, ya que los plazos hacen imposible que el órgano de apelación pueda reunirse y resolver el recurso antes de la disputa del partido de vuelta. De este modo, el Marín CF deberá afrontar el decisivo encuentro por el ascenso sin público en las gradas, independientemente de que finalmente presente recurso contra la resolución disciplinaria.

Petición de disculpas del Sporting Carballiño

Tras los incidentes registrados al término del encuentro y antes de los movimientos de la Federación conocidos ahora, el presidente del Sporting Carballiño había hecho público un comunicado en el que trasladó sus disculpas al Marín CF, al trío arbitral y a todas las personas afectadas por los altercados. En el escrito, el máximo responsable de la entidad ourensana expresó su "total desaprobación y rechazo" hacia unos comportamientos que, según señaló, no representan los valores del club ni el comportamiento mostrado por la entidad durante los últimos años. Asimismo, asumió la responsabilidad que corresponde al club como organizador del encuentro en materia de seguridad de jugadores, árbitros y aficionados.

El Sporting Carballiño destacó además la buena relación existente entre ambas directivas y, en particular, entre los presidentes de ambos clubes, subrayando la colaboración mantenida desde el momento en que se conoció el emparejamiento de la eliminatoria para coordinar la organización de los dos partidos. En el comunicado, la entidad sostiene que los incidentes fueron protagonizados por personas de ambas aficiones y señala que, en el momento en que se produjeron los altercados, no disponía de todos los efectivos de seguridad que habían sido previamente acordados. El club también aprovechó para reiterar las carencias que, a su juicio, presenta el campo municipal de A Uceira en materia de seguridad e infraestructuras, aunque defendió su derecho a disputar la fase de ascenso en el terreno de juego donde ha competido durante toda la temporada.

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