El crucero se vio muy afectado por el coronavirus que impidió muchas de las actividades habituales del velero en muchos países.
Carriola.Redacción.09.06.21
Diez meses después de haber salido del Puerto de Cádiz con el afán de celebrar el 500 aniversario de la primera vuelta al mundo emulando ese mismo viaje, regresa a España el supervelero de nuestra Armada que este año no estará en la Escuela Naval Militar de Marín en la celebración del Día del Carmen, cuando los jóvenes aspirantes hacen su Juramento a la Bandera y los nuevos oficiales de la Armada recogen sus Despachos, como es tradicional porque ha adelantado su llegada un mes con lo que arribará a los muelles de Cádiz el próximo domingo día 13 donde le esperarán los familiares de los alumnos que finalizan su formación marinera con semejante experiencia, así como los miembros de la tripulación propia del barco trasladando de este modo el emotivo acto de la recepción que, en años de normalidad, se hace en la Escuela Naval de Marín por esas mismas fechas.
Confinados a bordo
Si la repetición de la gesta era ya para los participantes en el crucero un motivo de intensidad marinera, el viaje se vio afectado por la pandemia con lo que, para evitar contagios, apenas pudieron tocar puertos de los países de la ruta y se obviaron las recepciones habituales con las que el De Elcano se convierte cada año en un especial embajador de España por el mundo. En estos momentos, el barco está tomando ya contacto con la proximidad a España navegando por el Mediterráneo, y el comandante del buque, capitán de navío Santiago De Colsa, declaró al Diario de Cádiz en una reciente entrevista de Alicia Ruíz que, por esta circunstancia se percibe una sensación de júbilo tanto en los tripulantes y alumnos del buque como en sus familias y, seguramente el domingo se vivirá una gran emoción, porque supone el retorno de un difícil viaje, y la llegada a un merecido descanso.
Doscientos treinta hombres y mujeres a bordo
El De Elcano lleva a bordo doscientas treinta personas entre tripulación y alumnado y cabe entender que, estar diez meses en un recinto cerrado con escasa intimidad, puede hacer mella en las personas que, en cambio, han salido airosos de la prueba que el destino les ha puesto en este año de su preparación, habiendo contado además con la ayuda profesional de una comandante psicóloga que supo organizar talleres prácticos y útiles para reducir el estrés lógico de la situación. Hacer tan largas navegaciones puede tener un impacto negativo pero, en este caso, es evidente que ha forjado la voluntad, la disciplina y la vocación militar y navegante de cuantos participaron en el viaje que no tuvieron contacto con absolutamente nadie del exterior del barco salvo, con mucho cuidado sanitario, con el personal de prácticos en los momentos de entrada o salida de los puertos visitados a los que no se pudo bajar salvo para hacer deporte en algunos de sus muelles. Únicamente, manteniendo las más estrictas medidas de seguridad sanitaria, la dotación participó en el acto conmemorativo del “V Centenario del Descubrimiento del Estrecho de Magallanes” en el muelle de atraque de Punta Arenas, acto que fue presidido por el Presidente de Chile, y en la conmemoración de V Centenario de la llegada de Magallanes y de Elcano a las Filipinas.
Un crucero fundamental en la formación de los guardiamarinas
El comandante De Colsa destacó en sus declaraciones al Diario de Cádiz que la pandemia ha impedido completar al cien por cien la formación de los alumnos quienes, en cambio, estuvieron involucrados en tres campañas científicas lideradas por la Universidad de Cádiz, el Instituto Hidrográfico de la Marina y el “Explores’s Clun de Nueva York”, respectivamente, tomando datos y efectuando un análisis preliminar de estudio de las variaciones de la temperatura del agua del mar a diversas profundidades, y localizar la concentración de plásticos y de cetáceos en la mar. Destacó, por otra parte que ha quedado patente que la instrucción a bordo del De Elcano es fundamental para completar la formación de los guardiamarinas y entusiasmarles con su profesión.

Un viaje distinto
No es la primera vez que el comandante De Colsa manda el Juan Sebastián de Elcano y nadie mejor que él para calificar de “distinto” este viaje sin actividades en los puertos visitados, sin Juras de Bandera y sin poder ofrecer a las colonias españolas del mundo la normal y jubilosa presencia del buque escuela que tan buena acogida tiene siempre. De cualquier manera, salvando los momentos más duros que fueron los de fallecimientos de familiares cercanos de los tripulantes que se vieron impedidos de estar cerca de los suyos, el sentido de la misión cumplida lo supera todo.
El domingo día trece se espera en Cádiz un recibimiento especial al De Elcano y, con todos los cuidados sanitarios impuestos por el Covid-19, será una inolvidable jornada para tripulantes y familiares que les esperarán en el puerto gaditano.
Marín se queda este año sin la presencia del gran velero, otra de las consecuencias de la pandemia maldita. De cualquier modo, ¡¡¡Bienvenido, Elcano!!!