Pasta fresca al dente con anchoas de Marín
Carriola.Alfonso Díaz.13.06.21
Una semana preciosa e ideal para hacer “gata”. El anticiclón de las Azores sigue haciendo su trabajo no permitiendo entrar borrasca alguna. Quedan diez días para la Noche de San Juan y empezaremos con recetas de verano. Sopas frías, ensaladas templadas, carnes a la brasa, pescaditos fritos… cocina de chiringuito. Iremos todas las semanas a conocer los de las playas de Marín. Tampoco hay tantos, nos sobrará verano, pero engancharemos con algún “furancho” para completar.
Hoy tengo ganas de hacer cocina minimalista, con sólo dos ingredientes: pasta fresca y anchoas. Pero, ¿quién vende pasta fresca en la Plaza de Marín? Nadie. ¿Qué ingredientes hacen falta para hacerla? Sémola de trigo. Me doy una vuelta por todo el Mercado, saludo a todas mis chicas y algún que otro chico y encuentro un único establecimiento con sémola de trigo. En el expositor de la antigua Carnicería “Laredo”, que ahora se llama “Cochón”, me sorprenden unos grandes recipientes con diferentes tipos de sémola de trigo. Eso define que en este establecimiento se busca la excelencia, porque cada grosor del grano tiene su utilidad diferente. Demuestra que Daniel Cochón, el nuevo gerente de la carnicería, es un verdadero comerciante que se preocupa por buscar el sitio preciso para cada cosa y seguro que con la carne también lo hace. Pero, de éso hablaremos otro día.

Compro medio kilo de sémola de trigo fina (1,10 euros) que me da para cuatro comensales y con este ingrediente ya tengo la comida hecha.
Uno de los mayores placeres que se ven en las películas, cuando alguien está comiendo pasta italiana, lo vamos a conseguir con esta Carriola: pasta fresca al dente. Porque, todo lo que hayas comido hasta ahora no tiene nada que ver, esto es otra cosa. Es un plato de lujo y por menos de 20 céntimos. Pero, me gusta no sólo por lo económico sino por la sabiduría popular que guarda esta receta. Si el cerdo dicen que salvó más vidas que la penicilina, la pasta no andará corta.
Vamos a atrevernos a hacer un plato de lujo con ingredientes humildes. Celebrar una comida con un kilo de percebes sólo tiene un mérito, pagarlos y no estropearlos al cocerlos, claro. El verdadero mérito es conseguir placer hedonista sin tener que mirar la cartera. El sabor, como la belleza en muchas personas, está en su interior.
RECETA DE PASTA FRESCA AL DENTE
Con 400 gramos de sémola de trigo fina hacemos una montaña tipo volcán. Incorporamos 200 gramos de agua del tiempo, una cuchara de aceite de oliva virgen extra “Aires de Jaén” Selección Alfonso Díaz, picual y arbequina, y sal al gusto. Para la receta de hoy, 0 sal.
Vamos mezclando el agua con la sémola hasta conseguir una masa irregular y es ahora cuando comenzamos a amasarla durante un par de minutos, incorporando la que se va quedando en la mesa, hasta que no quede ni un gramo en el “mesado”. Lo envolvemos en plástico y lo dejamos reposar en la nevera durante media hora.
Después de ese tiempo, espolvoreamos el “mesado” con harina normal. Hacemos bolas de 150 gramos, que serán la ración para cada persona. Estiramos la masa de cada bola con ayuda de un rodillo bien enharinado para que no se pegue, dándole vueltas cada vez que lo estiras, hasta conseguir un pequeño pañuelo de masa de unos 2 milímetros de grosor. Con un cuchillo y una regla vamos cortando esos pañuelos en tiras de grosor al gusto y añadimos abundante harina para que no se peguen.
Todo este proceso lo podemos simplificar si nos acercamos a la tienda “Perolas” enfrente de la Plaza y compramos un cortador de pasta o una máquina de hacer espaguetis. Entonces, seremos profesionales.
Mientras hacemos esta operación, tendremos una tartera al fuego con abundante agua y laurel. Cuando rompa a hervir, cogemos las tiras de pasta y las sacudimos para retirarle el excedente de harina y las introducimos en el agua hirviendo. Removemos para que no se pegue. En no más de 30 segundos las escurrimos sobre un colador y las pasamos bajo y chorro de agua fría para parar la cocción.
Nos reservamos un cazo del agua en la que han hervido las tiras.
Ya tenemos la base del plato con pasta fresca.
Hoy hacemos la receta con anchoas de Marín de 25 centímetros, que he preparado hace 12 meses (ya las prepararemos más adelante). Cogemos dos lomos por persona y otro para la salsa.
Para hacer la salsa, echamos en una sartén un buen chorro de aceite de oliva virgen extra “Aires de Jaén” y ajo laminado al gusto. A mí, particularmente, me gusta con mucho. Cuando esté a medio dorar, incorporamos un lomo de anchoa cortado para que se desintegre. Incorporamos la pasta fresca que tenemos reservada. Removemos y echamos un poco del agua de la cocción para espesar la salsa y se convierta en una crema untuosa.
Montamos en el plato y coronamos con los lomos de anchoa y espolvoreamos con orégano al gusto.
Directamente, a la mesa.
Cuando os lo llevéis a la boca os preguntaréis cómo puede haberse cocido en 30 segundos y estar tan bueno. ¡Olé por las abuelas italianas!
Espero que cuando mi amiga Amparo haga esta receta pueda mirar la cara a “Don Giovanni” de igual a igual.
Tiempo de elaboración: Media hora.
Dificultad: Para un niño de 8 años.
Coste: No llega a 5 euros, depende de lo que queramos gastar en las anchoas. No seáis cutres y comprad unas buenas.