Carriola.21.10.26
¡Tu próximo cliente está buscándote en Google. ¿Seguro que puede encontrarte?
Omar Tissir
¡Boas a tod@s, vecin@s y amig@s de Carriola!
Antes de empezar, os debo una pequeña disculpa. Llevo una temporada bastante desaparecido por aquí. Entre proyectos de clientes, webs, posicionamiento y alguna que otra historia, las semanas fueron pasando y los artículos acabaron quedándose para el final. Ya sabéis, en casa del herrero… ?
Pero volvemos más fuertes que nunca. Mi intención es retomar los artículos semanales y seguir hablando de marketing digital de una forma que podamos entender todos, sin necesidad de tener un máster para saber qué estamos haciendo con nuestro negocio.
En el último artículo hablábamos de la importancia de tener una web preparada para convertir visitas en clientes. Os comentaba que de poco servía conseguir visitas si después el usuario no encontraba lo que necesitaba.
Pues bien, hoy toca la segunda parte: cómo conseguir que esas personas lleguen hasta tu web cuando están buscando precisamente lo que tú vendes.
Y para eso vamos a hablar de SEO.
Hay clientes buscando lo que vendes, aunque todavía no conozcan tu negocio
Imagina que necesitas cambiar las ventanas de casa. Probablemente no te pongas a recorrer Pontevedra preguntando puerta por puerta quién instala ventanas. Sacas el móvil, buscas "empresa de ventanas Pontevedra" y empiezas a mirar los resultados.
En unos minutos habrás visitado varias páginas, comparado empresas y, posiblemente, contactado con alguna. Todo esto sin conocer previamente ninguna de ellas.
Ahora ponte en el lugar de esas empresas.
La que aparece cuando haces la búsqueda tiene una oportunidad de conseguir un cliente. La que no aparece tendrá que esperar a que la encuentres por otro camino.
Ahí entra el SEO (Search Engine Optimization), también conocido como posicionamiento orgánico en buscadores. Básicamente, consiste en trabajar tu web para que Google pueda encontrarla, entender qué ofreces y mostrarla cuando alguien realiza una búsqueda relacionada con tu negocio.
Y lo mejor es que esa persona ya está mostrando interés. No tienes que interrumpirle mientras mira vídeos de gatos en Instagram para contarle que vendes ventanas jajajaja.
Hay una cosa que me encuentro bastante cuando reviso webs de empresas: tienen una página de inicio, otra de contacto y una sección llamada "Nuestros servicios" donde explican todo lo que hacen en cuatro párrafos.
Después me preguntan por qué no aparecen en Google.
Pongamos que tienes una empresa de reformas y ofreces reformas integrales, reformas de baños y reformas de cocinas. Si quieres que Google pueda relacionar tu web con esas búsquedas, tiene sentido dedicar una página bien trabajada a cada servicio.
Así, alguien que busca "reforma de baños en Vigo" puede llegar directamente a una página donde explicas ese trabajo, enseñas proyectos anteriores, respondes dudas habituales y facilitas que te pida presupuesto.
Google explica en su guía oficial de SEO que organizar correctamente el contenido y utilizar textos claros ayuda tanto a los usuarios como a los buscadores a comprender una web.
Y eso es precisamente lo que buscamos.
Que Google entienda tu negocio y que, cuando llegue el cliente, también lo entienda él.
No todas las visitas tienen el mismo valor

Aquí aparece algo que considero especialmente importante cuando trabajamos una estrategia SEO: entender qué está buscando realmente la persona.
Imagina estas dos búsquedas:
"Qué es una reforma integral".
"Empresa de reformas integrales en Marín".
Aunque las dos hablan de reformas, detrás hay personas con necesidades diferentes. La primera probablemente busca información. La segunda puede estar buscando una empresa para contratar.
A esto lo llamamos intención de búsqueda, y es lo que nos ayuda a decidir qué contenidos debemos crear y qué páginas merece la pena posicionar primero.
Un blog puede servir para resolver dudas, explicar servicios y llegar a personas que todavía están informándose. Las páginas comerciales, en cambio, deberían estar preparadas para recibir a quienes ya están valorando contratarte.
Por eso tampoco recomiendo publicar artículos sin una estrategia simplemente porque alguien te haya dicho que Google quiere mucho contenido. Escribir treinta artículos que no tienen relación con lo que vendes puede darte trabajo para una buena temporada, pero quizá no demasiados presupuestos.
Prefiero empezar estudiando qué busca el cliente, qué competencia aparece actualmente y qué oportunidades tiene realmente el negocio.
¿Y cómo sabemos si está funcionando?
Una de las ventajas de trabajar SEO es que podemos comprobar bastantes cosas con datos, aunque los resultados requieren tiempo y no existe ninguna garantía de aparecer primero.
Google tiene una herramienta gratuita llamada Search Console (GSC) que permite consultar para qué búsquedas aparece tu web, cuántas veces se muestra, cuántos clics recibe y qué páginas están consiguiendo visibilidad.
Por ejemplo, podemos descubrir que una empresa aparece muchas veces cuando alguien busca uno de sus servicios, pero apenas recibe visitas. O que una página importante ni siquiera está correctamente indexada, es decir, incorporada al índice que utiliza Google para mostrar sus resultados.
Son problemas diferentes y necesitan soluciones diferentes.
Y después toca relacionar esos datos con el negocio: llamadas, formularios, solicitudes de presupuesto y ventas. Porque tener una gráfica preciosa de visitas está genial, pero a final de mes hay que pagar las facturas ?.
Primero te encuentran. Después tienes que convencerlos.
Y con esto volvemos a lo que hablábamos en el anterior artículo.
El SEO puede conseguir que una persona que no sabía que existías termine entrando en tu web porque necesita precisamente lo que ofreces. Pero después tenemos que darle motivos para quedarse, confiar y contactar.
Por eso, cuando trabajamos el posicionamiento de una empresa, me gusta que todo tenga sentido: estudiar las búsquedas, organizar correctamente la web, preparar buenos contenidos y comprobar qué está pasando con las oportunidades comerciales.
Además, hay una parte especialmente interesante para los negocios de nuestra zona: el SEO local, que permite trabajar la visibilidad de una empresa cuando alguien busca sus servicios en Marín, Pontevedra, Vigo o cualquier otra localidad.
Pero ese tema merece que nos sentemos a hablar de Google Maps, fichas de empresa y reseñas con algo más de calma. Lo dejamos para una próxima entrega.
De momento, os propongo una pequeña prueba: entrad en Google, buscad vuestro principal servicio como lo buscaría alguien que todavía no conoce vuestra empresa y comprobad qué aparece.
Quizá os llevéis una alegría. O quizá descubráis que vuestra competencia lleva una temporada recibiendo visitas que también podrían estar llegando a vosotros.
¿Quieres saber qué están buscando tus posibles clientes y por qué no encuentran tu empresa?
Soy Omar Tissir y ayudo a empresas a mejorar su presencia digital mediante diseño web, SEO y automatización con IA.
Si quieres saber qué oportunidades tiene tu negocio en Google, podemos verlo juntos en una consultoría gratuita 1:1. Revisamos tu web, qué servicios te interesa posicionar y qué podríamos mejorar para empezar a atraer visitas con posibilidades reales de convertirse en clientes.
Puedes escribirme directamente por WhatsApp al 631 87 43 23 o mandarme un correo a contacto@omartissir.es.
Me cuentas a qué te dedicas, dónde trabajas y qué te gustaría conseguir. Y a partir de ahí, vemos qué tiene sentido hacer.
Aquí puedes ver los casos de éxito de mi equipo: Ver Casos de ÉXITO de PonteClick
¡Un abrazo, buenas ventas y mucho xeito! ?