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Los hosteleros, disconformes con algunas de las medidas restrictivas impuestas por la enésima ola del Covid

Rafael Rúa, vicepresidente de HOEMPO, considera inviable la exigencia de pruebas como las PCR a los clientes

Carriola.Redacción.24.07.21

Las restricciones a la hostelería a consecuencia de esta enésima ola de contagios no han caído nada bien entre los empresarios que cada vez se encuentran con más complicaciones para mantener sus negocios abiertos con un mínimo de resultado positivo que les permita aguantar el embite y sostener los puestos de trabajo del personal contratado.

Rafael Rúa Santiago, vicepresidente de “Hoempo” ha conversado con Carriola de Marín donde recogemos sus razonadas declaraciones al respecto, siendo propietario de un negocio de hostelería en la Plaza de España en el que, asegura, procura mantener todo el sistema acorde con la normativa vigente.

“A nivel hostelería creemos que estas últimas restricciones no son las correctas – nos dice - porque pensamos que no somos quien para exigir a quien entra en nuestros negocios un PCR o el certificado de vacunación o cualquier otro dato personal. Eso nos puede generar muchos problemas con los clientes y con eso se va a conseguir el aspecto negativo de que la gente se acumule en los botellones, en las casas y en donde no hay ningún tipo de control con lo que la medida, a nuestro juicio, puede ser hasta contraria para lo que se intenta conseguir.

Inviable hacer una prueba cada tres días

Al respecto de que las pruebas PCR tengan un máximo de tres días de antigüedad, Rúa dice “Vemos inviable que se tenga que hacer una PCR cada tres días porque la realidad es que los laboratorios empiezan a estar colapsados. Antes hacías una prueba y te daban el resultado en 24 horas, hoy están tardando tres cuatro o cinco días y a ver cómo se casa eso con la norma. Tampoco entendemos cómo a la hostelería se le exige el dichoso certificado para sus clientes y a los supermercados, por ejemplo, no. ¿Por qué a nosotros sí y a otros negocios donde entra gente no? Pues no lo entendemos. Insistimos también en que se favorece el botellón y las reuniones privadas con exceso de personas sin control de ningún tipo”

“Nadie cuenta con nuestra opinión”

Los hosteleros echan de menos el diálogo de la administración con el sector “Una de las opciones que nos gustaría plantear es que el Comité  Clínico se sentara con nosotros para que pudiésemos explicarles nuestra opinión al respecto de este problema que nos afecta tan directamente. Les haríamos ver incluso que todo lo que se prohíbe produce morbo y eso favorece, como he dicho esas reuniones de botellón y de domicilios sin seguridad y con control cero que es algo que sí se debería tener más en cuenta. Les explicaríamos de primera mano todo lo que realmente nos afecta y posibles adaptaciones a la realidad de la que seguramente ellos no tienen mucha conciencia. Se reúnen entre ellos y no cuentan con nuestra opinión para nada; nunca se sentaron para saber nuestra opinión o si pudiéramos aportar alguna idea”.

 

Inviable y además económicamente perjudicial para el sector

“Hay que tener en cuenta también – añade Rúa Santiago -  la actitud de algunos clientes que a veces vienen a un bar un poco cruzados por cualquier motivo y por encima les pides una PCR u otra cosa y te pueden armar un lío. En  otros países tienen un código Qr que es un detector que, si te sale verde entras y si no, no. Claro que después de todas las restricciones que llevamos arrastrando desde que empezó esto hasta hoy, que nos impongan este tipo de acciones, supone contratar personal específico para ese control y no vas a poner a los camareros a servir y a controlar porque bastante tienen con atender bien a la clientela. Esto nos genera más gasto todavía por lo que, insisto, para nosotros estas últimas restricciones son inviables”.

Pagamos el pato de lo de Mallorca

Los hosteleros gallegos están muy confusos con esta ola que pudo iniciarse en Mallorca

“Lo curioso es que por lo que parece todo esto empezó en Mallorca con esas excursiones sin control; se contagiaron allí y las pagamos nosotros aquí porque en Mallorca esta abierta la hostelería. ¿Tú lo comprendes?- pregunta el vicepresidente de Hoempo

Los locales que no cumplen se exponen a lo que se exponen

Le preguntamos a Rafael Rúa por las sanciones que hace una semana se impusieron a algunos locales “No quiero entrar a valorar lo de las sanciones que ha recibido algún local por no respetar la norma. Yo no estaba allí ni sé lo que ocurrió. Lo que sí puedo decir es que en Marín tenemos bastante suerte con la postura tanto del ayuntamiento como de la Policía Local se comportan con la hostelería de forma ejemplar. Es evidente que no hay operativos para atenderlo todo y por eso se escapan de control algunos puntos y ocurre lo que ocurre. Ahora bien, también tengo que decir que si alguien incumple con la norma tiene que aceptar ser sancionado porque no es justo que los demás estemos comprometidos con la legalidad y otros no”.

Ayuda y comprensión municipal

Con respecto a la colaboración municipal para compensar en lo posible la situación de la pandemia, Rúa no tiene otra respuesta “A nivel atención municipal para con la hostelería puedo decir que es de diez. Con el Concello de Marín no podemos tener queja ninguna. Han estado en todo momento con nosotros suprimiendo impuesto de terrazas por dos años, devolviendo el canon del agua y recogida de basura mientras estuvimos cerrados y facilitando, al menos en mi caso, la puesta en marcha de ideas razonables. Particularmente no he tenido nunca problema para sacar delante alguna idea dentro de lo posible o por lo menos se me ha atendido siempre bien. Hay quien se queja pero creo que por quejarse, y es fácil siempre hacerlo: si hacen porque hacen y si no, porque no hacen…”

Finalmente el vicepresidente dela asociación matiza “Nosotros no somos conflictivos, estamos aquí para trabajar y dar un servicio que los vecinos agradecen y respetan. Claro que hay gente conflictiva pero eso se nos escapa de control a nosotros. Y procuramos cumplir bien con todo si hay locales que no controlan, que no cumplen, pues que se atengan a las consecuencias y a las sanciones y con ello se demuestra que ahí está la Policía cumpliendo con su obligación”.

 

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