Carriola.Julio Santos Pena.28.07.21
La Escuela Naval Militar acaba de despedir su vigésimo noveno comandante director desde que allá por los años cuarenta, Nieto Antúnez, iniciara la lista de militares competentes para ocupar tan importante puesto donde se preparan los nuevos oficiales de la Armada cada año entre los cuales, un día, habrá uno que sea también director de la Academia e incluso ocupe uno de los tres o cuatro puestos de la más alta responsabilidad militar en la Marina como Almirante.
Ignacio Cuartero llegó a Marín con la ilusión que a cualquiera le puede hacer ocupar uno de los puestos más importantes de la Armada y, sobre todo, con especial responsabilidad, pero con la lección social bien aprendida de sus inmediatos antecesores en el cargo, que desde hace un par de décadas supieron ser, además de Directores de la Escuela, embajadores del entendimiento entre el estamento y el pueblo que no siempre fue virtud de los mandos superiores del centro, precisamente por considerarse superiores también en el plano social, en la vecindad de la que forman parte porque la Escuela Naval, con todo lo que tiene dentro, salvando las particularidades de seguridad que impone lo castrense propiamente dicho, es una parte de Marín y hoy en día mucho más porque los jóvenes que estudian su carrera militar lo hacen también en el plano civil, en la Universidad, no en vano tienen una preparación paralela de la que salen formadamente muy reforzados.
Ignacio Cuartero, a pesar de las dificultades durante la mitad de su mando, impuestas por la situación de la pandemia Covid-19, deja un poso de cercanía con el pueblo al que supo brindar la colaboración del estamento, sobre todo, pero con el que se relacionó como uno más y éso le valió ganarse muchas amistades que le recordarán, le recordaremos, con mucho afecto, y compartiremos con él unas tapas en el Umia cuando cumpla su previsión de visitar frecuentemente Marín con su familia en el futuro.
Como sin duda hizo él cuando se enteró hace tres años de que su destino era Marín, es de suponer que el nuevo comandante de la Escuela, Pedro Cardona Suances, sepa seguir sus pasos sobre el campo de la cordialidad y la colaboración con Marín y los marinenses. De él depende que nos se pierda la buena relación existente, lo que sería una verdadera lástima.
¡Buen viaje Comandante Cuartero!; Suerte y buena guardia en el futuro, y vete con la seguridad de que aquí dejas muchos amigos y, sobre todo, la huella de un buen recuerdo.