Han aparecido multitud de ejemplares en playas de las rías baixas. Cemma refiere que este fenómeno de desorientación podría estar causado por la temperatura del agua.
Carriola. Redacción. 05.08.21.
Marín no es ajena a la aparición y avistamiento en las últimas jornadas por parte de bañistas de crías de quenlla en las Rías Baixas. Durante el día de ayer se pudo avistar un ejemplar en la playa de Aguete nadando en círculos en una especie de patrón de desorientación, y otro, que tengamos conocimiento en la redacción de Carriola, muerto sobre el arenal de la Playa de Mogor con un fuerte golpe en la cabeza. La Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños ha explicado, por un lado, que estos ejemplares de quenlla no son peligrosos para el ser humano siempre que no nos acerquemos a tocarles si están vivos, varados o nadando, y que aunque continúan estudiándolo, el fenómeno de desorientación podría ser debido a la temperatura del agua del mar.

Quenlla avistada en Aguete y fotografiada por Poti, del Rincón de Poti
Han sido vistos ejemplares, además de éstos en Marín, en Cangas, Bueu, Sanxenxo y o Grove. Según los biólogos nacen a muchas millas de la costa y se introducen en las rías para conseguir comida de menor tamaño que ellos y para evitar ser depredados por otras especies mayores. Normalmente, al llegar a la costa están muy cansados y debilitados, por lo que en la medida de lo posible hay que tratar de no molestarlos para que se recuperen y puedan salir a mar abierto de nuevo una vez recuperadas las fuerzas.