Carriola.Redacción.08.11.21
Anda nuestro Alfonso Díaz liado con el Mince de Opromar y sus propias especialidades que está presentando con éxito por todas partes y dejando clara la calidad de su conocimiento de la cocina y, en especial de las frituras que hay que hacerlas con arte y no vale echar cosas en la sartén , “e dalle”. Pero hoy (ya lo anunció en nuestra Carriola ayer), nos va a descubrir cómo se hace una empanada a toda mecha. A mi, que cuando mi mujer me deja y me pongo entre amasar, preparar el mejunje y estirar la masa adecuadamente (muchas veces cosa imposible), me lleva toda la mañana y solo con suerte, me sale un poco bien. Pues vamos a atender esta curiosidad culinaria de Alfonso que cada día nos sorprende más.
EMPANADA EXPRÉS SIN LEVADURA
Acabo de enterarme por la televisión de que, al parecer, estamos en el verano de San Martín (Martiño). ¡Carallo, qué frío fai en este verano! Sol hace, sí, pero cuando se va, hay que ver cómo bajan las temperaturas.
El otro día me encontré con mi amiga Isabel paseando por el Puerto y me comentó que me veía últimamente algo “empanado” en esta Carriola, así que voy a intentar hoy “desempanarme” un poco. Y tengo que hacerlo rápido. Gracias a ese “bimbiazo” os presento para este domingo una empanada exprés.
Todo el mundo tiene como mejor empanada la de su madre o la de su abuela. Contra eso no se puede competir.
Uno de los hándicaps de la empanada es que no puede hacerse en un momento, porque la masa necesita el reposo necesario para que las levaduras puedan realizar su trabajo. ¡Ya ni os cuento si lo que hacéis es una empanada de hojaldre! Todo lo que conllevan esas capas con sus reposos y sus tiempos…
Los ingredientes para la elaboración de cualquier masa se basan en agua, harina y levadura. Después, todo lo que quieras poner, pero esos son los básicos. Hoy os voy a pasar una receta en la que, en lugar de esos tres ingredientes, lo dejamos en sólo dos: el líquido y la harina. En lugar de agua y levadura, vamos a utilizar una cerveza “Nasa” original, que se produce en Pontevedra y que se puede encontrar en cualquier supermercado.
La masa exprés que os voy a presentar la vamos a enriquecer con huevo y aceite de oliva virgen extra “Aires de Jaén”. El tiempo de misturar los ingredientes es justo el que nos llevará tener una masa al momento. Y así poder hornear una empanada con el relleno que se prefiera.
Aunque, a la hora de hacer cualquier masa, como diría la madre de mi amiga Amparo, ni esta receta se escapa de su frase mítica: “tú vete echándole, que la masa te va pidiendo”.
Para el relleno de la masa exprés voy a utilizar “mince” de jurel de Opromar, con un rustrido de verduras y queso de tetilla. Aunque, como todos sabemos, el relleno se puede hacer de lo que más nos guste y tengamos a mano en ese momento.
Hoy os podría hablar, también, del primer tupperware de la historia que, si no lo sabíais, es invento gallego, pero lo dejaremos para otro día. Como adelanto os dejo dos preguntas: ¿para qué sirve un tupperware? ¿para qué sirve una empanada?
La masa exprés no tiene nada que ver con la masa de pan y os va a recordar un poco a la hojaldrada y a la gramada. Lo mejor que tiene es que, al no llevar levadura, su digestión no es nada pesada. Eso, a veces, es muy importante. Id ajustando las proporciones a vuestro gusto y, por favor, no la comparéis con ninguna porque es algo nuevo y diferente. Es para lo que es, para hacerlo rápido. Como diría un torero, “una faena de aliño”.
RECETA
Comenzamos preparando el rustrido a base de cebolla, ajo, pimientos rojo y verde, pimentón, laurel, vino y todas las verduras que se quieran añadir. Como base, llega. Lo rehogamos todo con abundante aceite de oliva virgen extra “Aires de Jaén”, porque vamos a necesitarlo después para la masa exprés. Cuando esté rehogado le añadimos la parte sólida que nos guste, en este caso, el “mince” de jurel, o bien caballa en lomos, carne picada, restos de cocido… Pero, siempre, calculad que nos tienen que sobrar, al menos 200 mililitros del aceite de este sofrito para una masa exprés de 1 kilo de harina. Si no tenemos aceite de sobra, calentamos 200 mililitros en una sartén con un ajo y cuando enfríe le añadimos pimentón.
Yo os aconsejo que hagáis sofrito de sobra y lo guardéis en el congelador en bandejas de papel de aluminio para varias ocasiones. Así, el día que os apetezca empanada, sólo tenéis que sacar la plancha de sofrito del congelador.
Para la masa exprés. Un kilo de harina de la que queramos. Dos huevos de “Lago”. 1/3 de cerveza “Nasa”, Sal. 200 mililitros de aceite de oliva virgen extra “Aires de Jaén” del rustrido de las verduras que hemos rehogado previamente.
Mezclamos todo y os puede quedar o muy ligera o muy pastosa, como más os guste. La clave es que quede una masa esponjosa y un poco pegajosa en los dedos.
Para estirarla, enharinar el mesado y formar la empanada de manera tradicional. Untáis un poco de aceite en el fondo de la placa, ponéis encima la primera capa de masa, que sobresalga por los bordes para cerrar después y añadimos el rustrido al natural o congelado. Estiramos otra capa de masa y lo tapamos, abriendo un pequeño agujerito para que respire y salga el vapor.
El grosor de las capas de la masa (?), yo los haría de unos tres milímetros.
Así va al horno en la parte de abajo a una temperatura de unos 180 grados durante media hora, aproximadamente.
En los últimos cinco minutos podemos barnizarla con un poco de leche o de huevo, para darle brillo.
Tiempo de elaboración: 35 minutos, si tenemos la placa del relleno congelada.
Dificultad: Perder el miedo a que lo que te vaya pidiendo la masa.
Coste: La masa, 4 euros. El relleno, lo que le eches.