Carriola.Redacción.20.12.21
Tras el impacto social que produjo el pasado viernes la inesperada muerte de la joven militar de la Brilat, Elena Santiago Piñeiro, hoy se oficiará la Misa por su alma en el Nuevo Templo parroquial que, con toda seguridad, acogerá la muestra de la condolencia general ante tan traumático suceso.
Elena Santiago era vecina de Marín, con domicilio en la calle Jaime Janer y, según la información oficial, sufrió una indisposición mientras se encontraba participando en unas maniobras militares en el entorno de Meis. En el hospital de campaña no pudieron reanimarla suficientemente por lo que fue trasladada al hospital Quirón Salud de Pontevedra donde una parada cardio respiratoria puso fin a su vida.
De gran vocación castrense
Según personas cercanas a la joven manifestaron a Carriola, Elena era una militar de verdadera vocación, no en vano a pesar de su juventud contaba ya con la Cruz de Bronce a la Constancia en el Servicio y entre otras distinciones, la Medalla Conmemorativa de la Operación Balmis. Llevaba dieciséis años en el Ejército habiendo ingresado en el mes de noviembre del año 2005. Su primer destino, según la misma fuente, fue el Grupo de Artillería VII de la Brilat y actualmente formaba parte del Grupo Logístico VII también de la Brilat.
Tras permanecer en el tanatorio San Marcos de Marín, a cuyo velatorio se acercaron cientos de personas, compañeros, mandos y amigos de la joven, el pasado sábado, sus restos mortales fueron trasladados al Terras de Pontevedra para su incineración y hoy será la despedida espiritual de Elena con la asistencia a la Misa que a las once de la mañana se oficiará en el Nuevo Templo marinense. D.E.P.