Carriola.Redacción.15.04.22
La celebración del Viernes Santo es uno de los días más intensos en el programa de la Semana Santa católica que se inició el pasado domingo con la bendición de los Ramos y culminará el próximo con el domingo de Resurrección que da verdadero sentido a la semana.
Tras la intensidad vivida durante la noche con la procesión del Nazareno y el Santo Encuentro en la Plaza de España, hoy tendrá lugar la rememoración de la Pasión de Cristo con el momento álgido en los Santos Oficios que se iniciarán a las siete de la tarde en el Nuevo Templo con la representación del desenclavo y adoración.

Procesión del Santo Entierro
Por la mañana saldrá la primera de las dos procesiones de la jornada, la de la Cruz a las once, tras cuya recogida se procederá al alzado de Cristo Crucificado. Un Vía Crucis de los jóvenes completará la mañana y, ya por la tarde, a las siete darán comienzo los Santos Oficios antes referidos que contienen el desenclavo y de nuevo la adoración.
A las diez de la noche saldrá la procesión del Santo Entierro con un amplio recorrido por el casco urbano como es tradicional con las imágenes del Cristo yacente y la Virgen Dolorosa, la primera de ellas acompañada de la cofradía del Sepulcro, y la segunda también de su propia cofradía.
Todo quedará dispuesto para que mañana a las 11 de la noche haya un acto de oración, a las once ante el sepulcro y, ya por la noche, a las die y media, la Vigilia Pascual, antesala de la Misa de Resurrección que pondrá broche de oro a la programación de Semana Santa el domingo a las 12.
José Benito Fernández, un cofrade del Sepulcro que hoy no estará

En el centro, portando la urna, José Benito Fernández fallecido hace unos días
Al menos en persona no estará hoy en la procesión del Santo Sepulcro el miembro de la cofradía José Benito Fernández Pereira que durante tantos años ha sido uno de los portadores del Cristo Yacente y de la Cruz en sendas procesiones. José Benito falleció hace pocos días a sus cincuenta y ocho años de edad dejando un gran vacío entre sus familiares y sus muchos amigos y compañeros. Hoy no le veremos poniendo su esfuerzo bajo la urna acristalada del Cristo Yacente que a buen seguro le tendrá junto a sí por sus méritos y por la devoción siempre mostrada. Sus compañeros le echarán de menos, con toda seguridad D.E.P.