Carriola.Redacción.14.05.22
La capilla de San Diego ya luce preparada para el gran día de mañana domingo en que se celebra la fiesta de su santo franciscano. A las doce del mediodía, los comisionados Eusebio y Vicente soltaron la docena de bombas de palenque para anunciar el comienzo de la fiesta
La zona alta de Marín, allá por O Pereiro en Cadrelo, se verá alterada en su tranquilidad paisajística por la celebración de la fiesta de San Diego que cuenta con una preciosa capilla de 313 años de antigüedad que, en la actualidad se abre una vez al año y precisamente tal día como hoy festividad de San Diego, en honor al franciscano que un día de hace más de tres siglos, llegó a la zona para evangelizar al personal.
La capilla se encuentra totalmente remodelada y Eusebio recuerda que hace unos treinta años se empezó a recuperarla porque permaneció muchas décadas sin tejado y con el interior lleno de maleza y prácticamente en paredes, ya que había sido abandonada totalmente, hasta que los vecinos, con la ayuda de la Comunidad de Montes, decidieron ponerse al trabajo de recuperar el coqueto templo que ahora luce perfecto y apto para honrar la memoria de San Diego.
Según explican los comisionados, esta capilla fue levantada por una familia que quiso así celebrar el ingreso en la comunidad franciscana de un hijo atraído por la misión de San Diego. Actualmente, se considera propiedad de los vecinos que son los que con mimo la cuidan todo el año y la preparan de forma especial para la celebración de esta fiesta.
Hoy verbena y mañana la fiesta religiosa
Esta noche, a partir de las nueve y media se celebrará la verbena popular a cargo de dos orquestas, “Magos” y “Players” y todo sin miedo a que puedan caer unas gotas, cosa poco probable, porque se cuenta en el campo de la fiesta con una gran carpa para albergar la movida a la que suelen asistir personas llegadas de todo el entorno.
Mañana se centrará la jornada en el aspecto religioso con la celebración de la Misa Solemne a la una de la tarde seguida de la procesión que recorre la zona próxima a la capilla siendo la banda de gaitas “Airiños de San Xulián” la encargado de poner el ritmo a la marcha y, posteriormente, a la sesión vermouth con un concierto que pondrá fin al programa.