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Recordando a Luis Almazán Lucas, Almazán

Carriola.Redacción.19.05.22

Luis Almazán Lucas es otro de los vecinos de Marín que Laureano Mayán Taboada recoge en su libro “Marinenses de ayer y hoy en la Memoria”. Nacido en Pontevedra en 1918 se casó en Marín y aquí falleció en marzo de 1995.

Si había un alma sensible en Marín en su época, esa era la de “Almazán”, Luis  Almazán Lucas, y doy fe de ello porque de él leí numerosas poesías aunque no supe de su cualidad poética hasta que formé parte del primer jurado del Premio Poesía Concello de Marín, en el año 1985, cuando era concejal de cultura Julio Bértolo Ballesteros, que me invitó a formar parte de aquel jurado que estuvo presidido nada menos que por Don Fernando Filgueira Valverde y cuando, tras minuciosa selección de obras acabamos por conceder el premio a Almazán por aquella preciosa obra titulada “O meu soño nunha beira de ledicias”.

Almazán trabajó como interino - informa Lano Mayán - en el Instituto Nacional de Previsión pasando ya a plaza fija en 1944. Veintitrés años después pasa al Servicio Galego de Saúde y  le llegó el tiempo de su jubilación en 1980. Era un escritor vocacional que, en cambio, a pesar de haber creado varias novelas, no llegó a publicarlas coas que hizo, ya jubilado con otras creaciones poéticas como “Cos dados de Soño”, “Ángulos de mi tiempo” o “La Luz en el Agua” y, con varios de sus libros, obtuvo diversos premios como el caso anteriomente dicho del de Poesía Concello de Marín o el obtenido como “Premio Nacional de Servicios Sociales”. Para escribir sus novelas intentaba involucrarse de forma intensa en la temática y así, decidió embarcarse en un pesquero lo que le produjo mucho desconcierto en los dos días de marea que vivió asegurando que lo había pasado fatal.

Persona de especial sensibilidad, expresaba sus sentimientos que exquisitas poesías y ese sentimiento le acompañaba a la hora de ser servicial y amigo de resolver los problemas de otros o, al menos, ayudar en lo que en su mano estuviera, y fue requerido muchas veces para formar parte de jurados literarios.

Además de la literatura poética, Luís Almazán era muy aficionado al canto de los  canarios a los que incluso enseñaba melodías y construía jaulas con las fundas de los bolígrafos BIC Era también un consumado jugador de ajedrez

Esposo de Minucha Taracido, fue padre de una numerosa prole de chavales su vivienda familiar estaba en la Calle Real y, para cerrar este  recuerdo a Luis, quiero añadir otro muy personal a su esposa a la que probablemente deba, si no la vida, al menos que me salvara de un accidente que podría ser muy serio pues, en una ocasión, alguien me prestó una bicicleta no muy grande con la que, sin saber muy bien utilizarla por aquellos tiempos, me lancé por la calle Caracol que va desde la Iglesia Vieja a la Alameda con una curva de 90 grados en la fachada trasera de la taberna “O Caixón”. Los frenos de aquella vieja bicicleta no respondían y tomó tal velocidad que cuando Minucha se percató de lo que podía suceder se puso delante con lo que se dejó prácticamente atropellar para evitar que me estrellara contra la fachada de la taberna que ya estaba a menos de 30 metros y rodó conmigo calle abajo evitando sabe Dios qué consecuencias poniendo en riesgo su integridad física. Es un recuerdo infantil que nunca pude olvidar y del que, siendo ya adulto, varias veces le hice llegar mi agradecimiento personal.

Pues hoy dedicamos esta página de sencillo homenaje a Luis Almazán con el añadido a su esposa, vecinos de gran recuerdo entre los marinenses de aquella época.

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