Desde antes del pasado verano contamos en Marín con un moderno sistema de comunicación pública y avisos, sobre todo municipales, a base de una pantalla que se ubica en la Avenida de Orense, justamente delante de la parada de autobuses. Está colocada de tal modo que parece destinarse a los conductores que llegan desde Cantodarea y esa es una circunstancia que nos antoja muy peligrosa porque, para leer la información que pone la pantallita, hay que fijarse unos cuantos segundos si quieres saber de qué te avisan, segundos que tienes que desviar la vista de la carretera con lo que hasta puedes atropellar a cualquier persona que cruce por el paso de peatones entre la alameda y la parada del bus en ese momento.
Creo recordar que no es la primera llamada de alarma que se hace al respecto e incluso que, a raíz de otras observaciones parecidas, se había dicho que se buscaría un lugar más adecuado. La realidad es que la pantalla sigue en su sitio y también que aún no ha pasado nada pero igual nos lamentamos todos si se produce un inducido despiste con malas consecuencias.