Carriola. Redacción. 17.07.22
La duración fue de veinte minutos, ante un paseo alcalde Antonio Blanco repleto
Dos minutos antes de la hora de inicio sonaron las habituales "salvas" que hacen llamamiento para que todo el mundo abandone la verbena y el recinto de fiestas y se dirija al lugar desde donde pueda ver bien los fuegos artificiales. Y a las doce en punto de la noche comenzaron, en una sesión bastante dinámica que duró unos veinte minutos y tuvo pendientes a miles de marinenses desde el recién inaugurado paseo Alcalde Antonio Blanco y el pequeño espigón que sirve de abrigo al puerto deportivo.

Numeroso público se concentró en el paseo Alcalde Antonio Blanco
Todos los fuegos de artificio de este año fueron aéreos, y la sesión, in crescendo, concluyó con la detonación de una serie bombas de mayor potencia que indican su fin, dándose éste a las doce y veinte en punto de la noche. A la conclusión, el público agradeció a la empresa pirotécnica con un gran aplauso, tras lo cual continuó la verbena de Marbella en la Plaza de España.