Ya ha comenzado, favorecida por las altas temperatura y el sol en tan solo un par de días, el despertar de las avispas velutinas que en pocos años han ido llegando y colonizando las regiones españolas y, especialmente la gallega, siendo fácil encontrar avispas de ese calibre volando incluso por zonas urbanas pues anidan en cualquier rendija, tejado o incluso bajo tierra. De hecho no deberían comenzar a verse hasta abril por lo que este adelanto trae mas preocupación, si cabe, a quienes tienen que ver con las colmenas de nuestra abejas de siempre que son las víctimas propiciatorias de semejante bicho.
Las reinas y los nidos primarios
Las reinas que han estado hiberenando durante meses, tras acabarla temporada anterior metidas en cualquier rincón que oculte su presencia, empiezan a volar fuera de sus escondites para formar los nidos primarios que, en pocos días, se convertirán en nidos grandes, y aún enormes, albergando a miles de individuos que se convertirán en un peligro y ya no solo para las abejas sino para las personas porque, si se consideran atacadas, son capaces de hacer lo propio como si se tratase de aviones a reacción provocando dolorosas picaduras que en algunas ocasiones han llegado a provocar incluso la muerte.
La asociación Gallega de Apicultores aconseja colocar trampas cuanto antes para eliminar en lo posible las reinas atrapándolas antes de que formen los nidos secundarios. Eso sí, hay que descartar trampas en las que puedan caer otros insectos, como las propias abejas de la miel, en dichas trampas por lo que lo mejor será informarse del mejor sistema posible para ello. Trampas con mezclas de líquidos con alcohol, levadura y otros elementos se compaginan con artilugios eléctricos que tratan, en algunos casos de eliminar a las velutinas y, en otros, a defender a las abejas en las cercanías de sus colmenas. El coste es muy variable porque va desde la preparación personal utilizando recipientes caseros, hasdta la instalción de artilugios complicados que tiene que hacer los especialistas. Incluso cabe la posibilidad de encontrar un ave depredadora de las velutinas, de cuya especie ya se ha observado por aquí un aumento natural, porque la Naturaleza es sabia. Todo es bueno para combatir semejante peligro .
Los expertos aconsejan colocar trampas alrededor de las casas o fincas donde se detecte la presencia de velutinas porque cerca tendrán su nido aunque no se pueda localizar. Una botella de plástico cortada por arriba y dándole la vuelta al pitorro en forma de embudo y poniendo en el fondo de la misma un poco de vermout, es suficiente para atraer a no pocas velutinas que entrarán ansiosas por el mencionado embudo y tras doparse en el vermout del fondo, no podrán salir de la trampa.
Aviso a la autoridad
Pero, de cualquier manera, en el caso de que se detecte un nido eobre todo si está en lugar de paso de personas o animales, lo que debe hacerse es dar la alarma a la autoridad competente ya que la eliminación de los nidos requiere conocimientos y control para no hacerlo peor. En teoría existen equipos especializados en atacar los nidos que pueden adquirir un diámetro descomunal si no se atajan a tiempo y hasta cabe la posibilidad de que estén en un nido en tierra o en zarzas que, al ser removidas por algún motivo, provoquen el ataque por sorpresa de la persona que haya provocado su intranquilidad.
Mucho ojo pues a las velutinas con las que, lamentablemente, desde que llegaron a esta tierra en algún barco procedentes de cualquier país asiático, no nos queda otra que convivir.