Uno de los adelantos urbanísticos para el Morrazo, por pequeño que parezca “en tamaño” a día de hoy, fue el de la construcción del puente sobre el Río Lameira en 1834. Hasta entonces - según escribe Manuel Cendán en “Las tarjetas postales antiguas” - la comunicación con el Morrazo era estrecha y sinuosa lo que dificultaba el transporte de mercancías entre la mismísima Pontevedra y los municipios morracenses. Así, en 1834, la Reina Gobernadora aprueba la apertura del Camino de Pontevedra a Marín por la costa, que, a su paso por nuestra villa, contenía la construcción del puente sobre el Lameira, obra que se inauguró el 29 de junio de 1842 poniéndole nombre al puente en una placa de piedra, como “Puente del Regente”, dedicado al Duque de la Victoria. La importancia de esta obra fue tal que, a su inauguración asistieron los pueblos de Morrazo, milicia ciudadana, autoridades provinciales y ciudadanos en general que dieron gran solemnidad a la inauguración.
Pero la historia del nombre y de la placa en cuestión tiene su cosa porque en 1843, tan sólo un año después, se produce el pronunciamiento y la destitución de Espartero, el fin de la Regencia y la mayoría de edad de Isabel II y, el 21 de agosto de 1845, el jefe polìtico de la provincia recibe una orden diciendo “la lápida que hay en el Puente llamado Nuevo que se nombró en otro tiempo del Regente, y que en lugar de la inscripción que en el día tiene de Puente de Marín, se haga ahora “AS.M La Reyna Nª Señora Mª Isabel 2ª de Borbón, la villa de Marín agradecida. Año 1845”.
Claro que en septiembre del año 1868 se constituye la Junta revolucionaria que debe gobernar el municipio a nombre de la Soberanía Nacional y, ente los acuerdos que toman fue cambiar de nuevo el nombre y dedicatoria en la piedra y poner en su lugar A la Libertad. Alzamiento Nacional 30 de Septiembre de 1868, poniendo las letras, además en dorado, acuerdo que fue ratificado por el Pleno Municipal el 2 de noviembre del mismo año.
Llegó la Restauración monárquica de Alfonso XII en 1875 y, el nueve de mayo de ese año, la corporación municipal del momento acuerda sustituir la lápida y poner otra con el nombre “Puente de Marín” que así figuró hasta la proclamación de la Segunda República en 1931 cuando, otra vez, el Ayuntamiento acordó restaurar el símbolo de la Libertad y poner un foco más potente del que tenía hasta entonces. Se sustituyó la placa por otra en la que figuraba A la Libertad. Alzamiento Nacional 30 de Septiembre de 1868-Restaurada el 14-IV-1931.
Y vuelta de nuevo, en el año 1936, con motivo de la guerra civil a retirar la dichosa placa que fue escondida entre piedras en el grupo escolar durante muchos años hasta que alguien le “sopló” al nuevo ayuntamiento democrático surgido de la Constitución de 1978 donde estaba el monumento que fue de recuperado y, aunque no se colocó en el su sitio, sí se ubicó en los jardines que hay al lado de la Casa Consistorial en donde cada año, el 14 de abril, los republicanos le rinden homenaje.