Carriola.Redacción.23.01.23
Miles fueron las personas que asistieron al “Enterro da Sardiña” de Marín en una concentración de personas que no se recuerda en cuanto a número y también en cuanto a participación activa en todos los actos que comportan esta tradicional parodia que pone fin “teórico” al Entroido marinense.
El Ateneo Santa Cecilia con el apoyo del Concello consiguió revivir de forma sorprendente el “Enterro da Sardiña” tras dos años de paralización a causa de la pandemia, y algunos más en que la participación popular era más bien escasa.

Pequeños y mayores velaron la sardiña durante horas en el palco de la mùsica
Durante todo el día varias cadenas de televisión desplazaron sus cámaras y reporteros a Marín que entraron en sucesivos programas comentando todo lo referente a este acto genuino que Marín conserva desde hace más de cien años, y grabando o emitiendo las imágenes del velatorio de la sardina y del enterro propiamente dicho que este año registró una auténtica concentración popular desde su inicio, con salida de la comitiva a las ocho en punto de la tarde, hasta el lanzamiento de la sardina al mar como mandan los cánones de esta fiesta, en aguas del paseo marítimo.
La Plaza del Reloj acogió a la multitud

Lectura del sermón
La plaza del Reloj acogió a la muchedumbre que la llenó por completo para escuchar el pregón del frade maior que como siempre aprovechó para hacer críticas a ENCE, a la Sanidad Pública y a otras circunstancias que de alguna manera “ocurrieron” a la sardiña en este año.

El Bispo procedió a pronunciar la letanía que fue muy seguida por el público asistente y, terminada con la bendición de Xan Carallás, se volvió a formar la comitiva, Rúa Real abajo, y en dirección al puerto para dar por finalizada la parodia.
La anécdota

La anécdota de este año fue la caída de la sardina al suelo cuando los portadores del catafalco procedían a descenderlo del palco de la música donde había permanecido durante horas para ser velada y llorada por un sinfín de apenados y apenadas, momentos muy grabados por las televisiones presentes. El peixe fue reintegrado a su adecuada posición y se dio comienzo a la irreverente procesión carnavalera sin más problemas.

De interés turístico
Puede decirse que si algo faltaba para defender la pretensión de que se declare este acto de interés turístico de Galicia, no cabe duda de que el Enterro de este año fue el espaldarazo que se necesitaba porque fue el broche de oro a una divulgación previa de la tradición incluso en los centros educativos lo que favoreció la presencia de numerosos jóvenes en la comitiva. Ahora habrá que esperar a ver si, en efecto, ha valido de algo tanto esfuerzo y tanta participación popular en el evento.