Carriola.Redacción.14.05.23
La zona alta de Marín, allá por O Pereiro en Cadrelo, se verá alterada en su tranquilidad paisajística por la celebración de la fiesta de San Diego que cuenta con una preciosa capilla de 314 años de antigüedad que, en la actualidad se abre una vez al año y precisamente tal día como hoy festividad de San Diego, en honor al franciscano que un día de hace más de tres siglos, llegó a la zona para evangelizar al personal.
La capilla se encuentra totalmente remodelada y los vecinos recuerdan que hace unos treinta años empezó su recuperación porque permaneció muchas décadas sin tejado y con el interior lleno de maleza y prácticamente en paredes, ya que había sido abandonada totalmente, hasta que la gente del entorno, con la ayuda de la Comunidad de Montes, decidieron ponerse al trabajo de rehacer practicamente el coqueto templo que ahora luce perfecto y apto para honrar la memoria de San Diego.
Lo que cuenta la tradición

Imagen de San Diego, obra inconfundible del escultor marinense Xan Martínez Hermida
La tradición cuenta que esta capilla fue levantada por una familia que quiso así celebrar el ingreso en la comunidad franciscana de un hijo atraído por la misión de San Diego. Actualmente, se considera propiedad de los vecinos que son los que con mimo la cuidan todo el año y la preparan de forma especial para la celebración de esta fiesta Aseguran que, hace más de tres siglos apareció por O Pereiro un franciscano de origen andaluz llamado Diego en misión evangelizadora que dejó huella entre los vecinos que por allí habitaban. Y una de los frutos de aquella peregrinación del fraile fue el despertar vocacional de un joven de familia acaudalada en la zona que ingresó también en la orden franciscana lo que animó a sus propios padres a levantar una capilla en su honor, justamente al lado de la vivienda que habitaban inaugurándola el día 9 de octubre de 1709, según datos de los que dispone Carriola de Marín, que aseguran que la donación fue hecha por los vecinos Benito Loira y su esposa María Piñeiro que celebraron con ello la ordenación sacerdotal de su hijo, como reza en documentos firmados por el Notario Antonio Castro Quinteiro.
Una segunda advocación
La capilla que se levantó en honor al que los vecinos consideraban San Diego en aquel momento, no siempre estuvo dedicada a este curioso personaje religioso porque existe constancia de que en 1732 se veneraba allí a Nuestra Señora de Guadalupe y cabe la posibilidad de que, lo que los vecinos consideraban “Santo” aunque para ellos lo fuera, no estaba así reconocido por la iglesia en aquel entonces. Eso sí, la capilla fue perdiendo interés del entorno y llegó a estar prácticamente en muros con el tejado hundido y llena de maleza produciéndose entonces, sin que podamos determinar el año, el incendio que la convirtió en una ruina total hasta que los vecinos tomaron en consideración la necesidad de restaurarla y celebrar, al menos una vez al año, la fiesta que hoy tendrá lugar en “O Pereiro” o “Cadrelo”, a donde se accede con facilidad desde la carretera que va desde el Lago Castiñeiras a la Cruz de la Maceira.
Misa a la una seguida de procesión
A la una de la tarde se celebrará la Misa en Honor de San Diego que será seguida de la tradicional procesión con el ritmo puesto por el grupo de gaitas “Airiños de San Xulián” que durante la mañana ofrecerá su ruada y posterior concierto en el campo de la fiesta ubicado a poca distancia de la capilla.