Carriola.Redacción.09.07.23
Javier Casal, un marinense en la diáspora como tantos otros, dejó salir ayer de su alma su amor al pueblo que le vio nacer pronunciando un pregón de las fiestas cargado de emotividad y de recuerdos a sus familiares y a las “cosas” del Marín de su juventud, y también del mejor
deseo de progreso para Marín y los marinenses con una mención especial a la gente del Villa de Pitanxo tan presente por la tragedia que nos conmueve, y mucho, todavía. Y no vamos a quitar ni una coma del pregón de Casal que dejamos a continuación integramente,
DE MARÍN… E VOLTA
Pichichi pequeno
Boas tardes a todos. Boas tardes Marín. Ese neno que daba os primeiros pasos pola area da praia de Aguete son eu. E ese que estades a mirar na pantalla é o meu pai.
En Marín si eres o fillo de Pichichi, eres Pichichi “pequeno”. Así que a min tocoume leva-lo alcume de Pichichi pequeno: no colexio, no San Narciso primeiro e despóis no Instituto. Era Pichichi “pequeno” cando ia mercar cromos o kiosco de Neli… ou no cine Avenida na sesión de tarde dos domingos.
Mi padre, se ganó ese mote, sudando la camiseta del Marín, en el campo de San Pedro, aunque en realidad se llamaba José Severino. Era el hijo de Severino, el del Ayuntamiento. Aunque para muchas generaciones, Pichichi fue el profesor que enseñó a conducir a medio Marín. Y obvia decir que de aquella no había muchos coches circulando por estas calles.
Mi padre montó la primera autoescuela que hubo en Marín. Y empapeló los bares con un calendario con este lema. “Se quieres ser tan listo coma min, vai a Autoescola Marín”. Ahora los modernos dirían que es un “claim” con mucho “flow”. Entonces era una ocurrencia de Pichichi.Naturalmente mi padre también me enseñó a conducir, faltaría más.
Pero de mi padre aprendí sobre todo a querer y conocer Marín. Para muchos yo soy el que sale dando noticias por la radio a la hora de la comida. Pero en Marín soy el hijo de Pichichi. “Pichichi pequeno”.
La familia
Cuando la alcaldesa me llamó y me invitó a ser el pregoeiro de este año, lo primero que escribí fue el título: “De Marín e Volta”. Esta noche, quería hablaros de una historia que es la mía, que es la de mi familia pero que es común a muchas vidas en Marín. Naces en Marín y llegado el momento te vas, te marchas a estudiar, a trabajar fuera, te vas a la mar…
Pero a Marín siempre vuelves. Seguramente más de lo que puedes pero menos de lo que quieres.
Este pregón son Historias de “Marín e volta”. Como la vida de Carlos, mi suegro que durante años sorteó las olas del Gran Sol mientras una familia rompía la normalidad de la ausencia, ese dia que Carlos entraba por la puerta de casa.
Las casas en Marin saben bien lo que son muchas Navidades sin un padre sentado a la mesa el dia 24 de diciembre.Historias de Marín e…Volta. Como la de mis padres. Distintas pero muy comunes. Elisa y Pichichi se fueron a Alemania a principios de los 60.
Ellos no se fueron a la mar. Se fueron a montar coches en la Wolkswagen, porque aquí, en aquel momento, era mejor estampar muchos sellos en el pasaporte que quedarse en casa…
Cuando reunieron los marcos alemanes suficientes, mis padres volvieron a Marín y empezaron una vida en la casa de Pepita, un piso de alquiler, en la calle Ezequiel Massoni, que más que una calle era un solar porque las casas acababan entonces a la altura de lo que ahora es la Casa del Mar.
Mi madre se va enterar esta noche de una cosa que no sabe. Y espero que no se enfade. Desde hace un par de años la grabo sin que se entere (a escondidas), porque quiero tener un recuerdo de ella, de su vida y de lo que fueron sus primeros años en Marín. Cuando inició su camino de “Marín e Volta”, desde la ciudad de Hannover…
Los recuerdos de la infancia y juventud
En aquel Marín de los primeros 70, el colegio de los Paules estaban en el parque Eguren. Yo estudié en Chan do Monte, cuna de Os Chaneiros.Los híbridos del momento eran el 600 o un 850. El transporte público más veloz era el Trole. La Campana e O Caixón eran los super de referencia y las noches del Vergel, lo más top del “moderneo” de la época.
La Ruta del Chiquiteo arrancaba en La Palmera y esa carrera de pipotes acaba en el Bar Magariños -propiedad de Jesús y Maruja y su hija Maribel. El Magariños era la última parada que hacía mi padre antes de volver a casa. En La Palmera tenían una máquina de marcianitos que era lo más top de la ruta infantil de la chiquita. Por edad, a nosotros en el bar nos servían una Mirinda. Recogíamos chapas del suelo. Y estábamos más cerca del serrín que de las conversaciones en la barra del Tres Portiñas.
Vivir Marín desde Madrid
Como somos ¿eh?. Llevas 30 años a 630 kilómetros de distancia. Tienes tu trabajo, tu vida, tu hipoteca y tu cabeza en otro sitio pero venir a Marín es venir a casa. No es un decir ni ser un bienqueda. Hablas con tu madre…. (la llamas por teléfono) “oye que voy este viernes a casa”. Quedas en Madrid con Cachi Villanueva, pregoeiro, periodista marinense con demominación de origen… y de qué hablamos en la cena, de Marín.
Al final cada viaje de vuelta es un reencuentro con tus recuerdos, como lo es también este pregón. Pero cada viaje es también un golpe de realidad. Vas por calle: aquí, en esta esquina estaba la casa de los padres de Benito o esto era la peluquería de la tía Ana. Ahí estuvo la discoteca Don Jaime… y antes el cine.
Sabes que el tiempo pasa y pasa rápido cuando a tus sobrinos les tienes que explicar que no había churrasco como el del Cantaclaro en la Lonja antigua. O que un viaje de Marín a Pontevedra en el trolebús podría llegar a ser desesperante si se rompía el tendido eléctrico o imprevisible si John Balan había decidido subirse y montar un espectáculo en vivo para todos los pasajeros.
Y en esa vuelta a todas estas vivencias... Marín también es el recuerdo de la primera vez que me puse delante de un micrófono en el Ateneo; De la radio pirata que monté en casa de mis padres y en la que hacíamos programas mi amigo Espiña, Daniel… Programas en los que no quedaba títere con cabeza.
O de los años en Radio Pontevedra, mi casa. Y esto tampoco es un cumplido. Allí conocí a Ro, a Rosa Ardá, la hija de Carlos y Sefa, la que esperaba a su padre volver de cada marea.Una cañoteira que me aguanta desde hace 30 años y que tuvo a bien darme el “Sí quiero” en el salón de plenos del Concello. Ro, un bico. Este camino de ida e volta, lo seguiremos -espero haciendo juntos //
La gente en mi recuerdo
Sería imperdonable no acordarme en este pregón de lo que yo llamo las antenas por las que nos informamos los que estamos fuera. Bendito internet y benditos podcast. Ángel García Carragal. Nunca le perdonaré ni le podré agradecer lo suficiente que un día como hoy de hace muchos años me dejara solo, en un pequeño despacho de la calle Jaime Janer, escribiendo mi primera crónica sobre las Festas da Virxe do Carme, sudando la gota gorda para llenar las dos páginas de Marín que llevaba el diario de Pontevedra de entonces. Ángel es pasión por este oficio y por Marín.
A Julio Santos Pena, profesor en los Paúles y maestro…. Y a un hombre y una familia que también lleva sangre de Marín, los Hermida. Jorge Hermida, director de Radio Pontevedra, a su padre, el ya desaparecido don José Hermida, pionero de la radio en Pontevedra. El oficio de contar es fundamental para los que somos pero no estamos. Para los que leemos una crónica de estas fiestas en la distancia y recordamos las noches de las verbenas en esta Alameda… (porque yo vivía aquí, donde el Royalty)
O cuando una tragedia en el mar nos rompe a todos por dentro. Y me vais a permitir que me acuerde aquí de las familias del Vila de Pintanxo. Familias a las que les falta el camino de “volta” de los suyos. (Unha aperta moi forte para eles)
Cuidad a Marín y disfrutad de estas fiestas
Alcaldesa, autoridades, por favor, cuidad Marín, pensad en Marín, en el presente y en el futuro.
Y a los que pasan aquí estos días. Descubrid Marín, disfrutar de Marín. Id a Mogor, a Portocelo, A Castiñeiras… Veréis que al de hoy seguirán más viajes de vuelta.
A los marinenses. Disfrutad con vuestros hijos e hijas de estos días de fiesta, en la calle, en las verbenas, en la procesión marítima… porque este recuerdo se quedará grabado en ellos para siempre.
Despertarles ese amor por su casa, por su pueblo, por Marin como lo hicieron nuestros padres y madres.
¡De Marín… E volta a Marin! Felices festas….

La alcaldesa con García Carragal y Javier Casal ante el público asistente
Otras intervenciones
Previamente a la lectura del pregón de Javier Casal intervino Ángel García Carragal que fue compañero del pregonero en diversos momentos de la vida informativa local quien hizo un recorrido por la personalidad del pregonero destacando sus cualidades humanas y profesionales que le llevaron a tan alto status actual como director de uno d leos programas informativos más importantes de España en la Cadena SER.

Alcaldesa, pregonero y Belén Diz autora del cartel
Y tras la intervención del pregonero tomó la palabra la alcaldesa María Ramallo que incidió en los méritos del periodista que forma parte de ese grupo de personajes marinenses destacados no solo en el mundo de la información sino en otros muchos ámbitos y aprovechó su intervención para felicitar también a la autora del cartel de las fiestas, Belén Diz, destacando la belleza de su contenido realizado íntegramente a bolígrafo.
El acto finalizó con la entrega de un obsequio, reproducción de la Virgen del Carmen, al pregonero como recuerdo y testimonio del agradecimiento del concello por su importante participación en el programa de las fiestas del Carmen 2023