A estas alturas más o menos, en los años “normales”, cada domingo saldrían de paseo los cicloturistas en aquel rosario de rutas que e Club Ciclista de Marín organizaba y, seguramente volverá a organizar a la menor oportunidad que tenga. Hace diez años la última de las rutas fue larga, hasta Portugal, y en Valença do Miño fueron recibidos por el concejal de deportes de aquella ciudad del país vecino con la amabilidad que caracteriza a los portugueses en estos casos. Pues estas fotos recuerdan aquel bonito día y el precioso gesto del concello portugués.
A estas alturas más o menos, en los años “normales”, cada domingo saldrían de paseo los cicloturistas en aquel rosario de rutas que e Club Ciclista de Marín organizaba y, seguramente volverá a organizar a la menor oportunidad que tenga. Hace diez años la última de las rutas fue larga, hasta Portugal, y en Valença do Miño fueron recibidos por el concejal de deportes de aquella ciudad del país vecino con la amabilidad que caracteriza a los portugueses en estos casos. Pues estas fotos recuerdan aquel bonito día y el precioso gesto del concello portugués.