Carriola.Redacción.08.08.23
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Los socorristas de las playas marinenses realizaron 1.038 intervenciones durante el mes de julio, ningunha de ellas de gravedad, según se desprende del informe realizado por el servicio de socorristas de las playas marinenses y publicado ayer por la concejala de playas Cristina Acuña.

Esta faneca brava se entierra o mimetiza con la arena a la espera de entrar en acción
Nada nuevo bajo el sol porque las fanecas inglesas siguen estando en las orillas de las playas a su vida hasta que son importunadas por los humanos que ponen sus delicados pies sobre ellas. Quien no haya pasado por el trance, que serán pocos, desconoce lo que es el dolor de una picadura del “peixe” que se entierra a la espera de que alguien se le acerque para clavarle los aguijones. Tampoco, salvo en rarísimas excepciones, es nada grave porque se alivia pisando la arena cuanto más caliente mejor y, como mejor consejo, acudiendo al servicio de socorristas que tienen sus remedios para aliviar las molestias. Dicen os expertos que aquello de orinar sobre la picadura es, además de inútil, una guarrada y además queda feo en plena playa pero puedo dar fe de que, cuando no había los servicios que hay hoy en los arenales claro que se hacía, sin mucho resultado, pero se hacía.

Esta es otra de las varias especies de faneca inglesa que se e menos por aquí
Trescientas cuarenta y ocho picaduras
La verdad es que no todas son de la faneca inglesa pero sí la mayoría. También las avispas y otros bichos gustan de importunar a los humanos cuando más tranquilos están tomando el sol. Los erizos de las piedras también provocan de vez en cuando el dolor de ver pinchadas en los pies sus espinas pero para eso hay que andar por las rocas y no tener mucho cuidado para no pisar un erizo de mar cuyas púas no son fáciles de extraer de los pies.
Las heridas en segundo lugar de la clasificación
Los usuarios e las playas también sufren heridas por cortes con conchas, roce con piedras o cualquier otra circunstancia y, según la estadística presentada ayer por la concejala del servicio, Cristina Acuña, durante el mes de julio se atendieron 282 casos por lo que se ve, nada graves pero en alguno de ellos sí molesto.
Lo avisos y prevenciones casi llegan a 300
De vez en cuando los socorrista tienen que alertar a los usuarios de peligros que pueden surgir en determinados momentos o de que sus comportamientos no son los adecuados. Según Acuña, durante el pasado mes se dieron nada menos que 296 avisos diversos para evitar males mayores. Otra cosa es que se haga mucho caso de ellos pero los jóvenes que cuidan la seguridad en la playa, hacen bien en avisar de cualquier peligro.
Otras intervenciones
La relación de intervenciones, además de las anteriormente indicadas recoge las siguiente lista;
- “Outras atencións sanitarias leves: 31
- Traumatismos, contusións, esguinces e luxacións: 28
- Queimaduras: 7
- Atención a menores extraviados: 3
- Avisos de prevención: 296
- Rescates acuáticos: 8
- Insolación ou golpe de calor: 5”
- Lipotimias/pérdidas de consciencia: 4
... Y un “nadador” que se entrena para la olimpiada
Pero la palma de las atenciones de los socorristas en lo que va de verano estuvo en un rescate acuático, el único que necesitó su intervención a Dios gracias. Y fue el caso de un varón de cuarenta años de edad que se empeñaba en querer cruzar a nado la ría desde la playa de Aguete. Los socorristas comprobaron que el individuo se encontraba bajo los efectos de la embriaguez y le impidieron la “hazaña”.