RECORDANDO A: Laureano Mayán Taboada
Carriola.Julio Santos Pena.22.11.23
julio@carriola.es
Dese la puesta en marcha de Carriola de Marín hace ya varios años, hemos dedicado una frecuente sección a marinenses que ya no están con nosotros que merecen, de alguna manera, seguir aquí, presentes en la memoria de sus paisanos. Para ello nos apoyamos en la ingente labor que Laureano Mayán ha hecho en la última etapa de su vida recopilando datos de cientos de personas, más o menos destacadas a nivel profesional, pero sobre todo social, a las que recordamos con cariño y hasta, en muchos casos, admiración.
Pero hete aquí que hace ahora diez años que falleció Lano Mayán y vamos a dedicar, en este apartado de hoy en Carriola, un merecido recuerdo que también merece como tantos sobre los que él plasmó méritos en sus numerosos libros.
Laureano Mayán Taboada era su íntegra identidad, pero quienes le conocíamos y disfrutábamos de su amistad resumíamos toda ella en el “Lano” de toda la vida porque es además cierto que Mayán anduvo por el medio de nuestra existencia toda la vida y valga la expresión para indicar de alguna manera su popularidad.
Con pocos días de vida, allá por el año 1942, le trajeron sus padres desde su villa natal, Noia, donde había nacido. Aquí en Marín forjó su formación, su infancia y su vocación deportiva y profesional que le hicieron popular desde bien joven. Quizá la primera referencia de su fama local se la debe a su afición al fútbol que le hizo destacar, por supuesto en el Marín C.F. de los tiempos dorados, codeándose con los equipos de toda Galicia que formaban aquella Tercera División que hoy podría ser la segunda. Pero no destacó solo en el Marín porque también formó parte de otros equipos como el Pontevedra consiguiendo diversos premios en reconocimiento de su paso por el fútbol y por el deporte en general.
Tenía Lano Mayán otra afición que le hizo muy popular como era la del canto y bien recordamos que fue una sorpresa aquella Cigala de Plata, conseguida en el magnífico Festival de la Cigala que allá por los comienzos de los años setenta se celebraba con gran éxito en el Vergel, sala de fiestas desaparecida en esta villa.
Profesionalmente, Mayán era un administrativo que se distinguía por la curiosidad y la perfección allí donde llevó a cabo su vida laboral que completaba con la dedicación a la información local habiendo sido corresponsal de varios medios como La Voz de Galicia, Radio Pontevedra o el Pueblo Gallego, además de haber cofundado la revista “Aunios” relacionada con la vida y la historia de la Isla de Ons recuncho de nuestra geografía al que amaba profundamente y para eso fundó con otros compañeros la asociación “PineirOns” compartiendo con los isleños muchas temporadas cuando allí vivían no pocos vecinos.

Lano Mayán firmando uno de sus libros
Y, ya jubilado, en su espíritu inquieto, Mayán no se conformó con el sofá de su casa y tejió una verdadera red de publicaciones sobre Marín y su historia comparativa, con profusión de imágenes de otros tiempos y actuales para diferenciar el contenido de cada estampa y, sobre todo, dedicando una buena cantidad de publicaciones a recoger nombres e historias personales de hombres y mujeres que quedaron ahí para el conocimiento de las generaciones futuras, trabajo del que con la licencia de su señora, Gelines Braga y, estoy seguro, que con su beneplácito allá donde esté, nos aprovechamos en Carriola de vez en cuando por su valor informativo de cada referencia a esos vecinos de los que no buscó grandes méritos sino el haber sido puramente populares y reconocidos en Marín durante su vida.

Abanderado un día de Corpus poco antes de morir
Lano Mayán se nos fue hace una década, el tiempo pasa volando, tras haber pasado el tramo último de su vida sufriendo con entereza la enfermedad más odiada por la humanidad. Recuerdo el día en que me visitó en mi casa para anunciarme la mala nueva de que empezaba aquella cuesta abajo que él sabía que era irreversible aún a pesar de que, como otros amigos a los que confió su realidad, tratábamos de convencerlo de que todo iría mejor. Diez años es ya mucho tiempo sin su presencia física pero su recuerdo permanece, por su meritorio paso por esta vida, y por el legado que nos dejó escrito reflejando aquel Marín que tanto queríamos y queremos.
Carriola hoy quiso dedicar el “RECUERDO A...” a un marinense nacido en Noia que pasó por aquí dejando huella eterna. Seguro que descansa en paz.