Carriola.Redacción . 31.12.23
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Una vez más se desató la polémica desde un sector de la hostelería que, tal como Carriola recogió en un escrito enviado por Luis Vilas hace dos días, se quejaba del señalamiento de la hora de cierre legal, en la primera madrugada del año 2024, que el concello ha hecho llegar a los locales hace unos días por medio de la Policía Local
Y a la polémica se ha unido el grupo municipal socialista cuyo portavoz une su crítica a la de los hosteleros considerando que la actitud del gobierno local al prevenir de lo que marca el DOG a estos efectos es ser “más papista que el Papa” y a continuación reproducimos, íntegramente, el comunicado remitido por Manuel Pazos Lamoso:
“A lo largo de esta semana los hosteleros de Marín han ido recibiendo avisos del gobierno municipal advirtiendo de los horarios de cierre de bares y hostelería para la noche de fin de año, una de las más importantes para los hosteleros junto con las fiestas del Carmen y San Migueleiro, y también para los marinenses.
Para los socialistas es algo que no acabamos de entender porque no recordamos que se hayan producido nunca disturbios, aglomeraciones o incumplimientos de horarios tan flagrantes otros años que obligue al exceso de celo de esta ocasión, de hecho nunca antes había sido necesario realizar advertencias a la hostelería.
Más bien al contrario, creemos que es mejor que la fiesta sea en los bares que en fiestas privadas en bajos y pisos, o incluso que desplazándose a otros municipios con los riesgos que eso entraña.
De todas formas si se observa algún establecimiento que no garantice las normas de seguridad, en el que se producen incidentes o que están hasta altas horas de la mañana con la música alta y molestando a los vecinos, nos parece muy bien que se actúe, pero eso puede ocurrir puntualmente pero no es la norma de los fines de año en Marín.
Por eso no entendemos que el gobierno de María Ramallo quiera ser más papista que el Papa y pretenda justificarlo por la aplicación de una normativa que ella misma incumple, generando un problema donde nunca lo hubo. Su afán de protagonismo no tiene límites”.