Carriola.José Ruiz Guirado 14.01.24.

José Ruíz Guirado
“LAS BESTIAS DEL TENEBROSO”
COMO BIEN conocen ustedes, este título que traigo a colación, pertenece a uno de los excelentes artículos publicados por Álvaro Cunqueiro sobre el mar; además de recogidos en la obra ”FABULAS Y LEYENDAS DE LA MAR”, en la editorial Tusquets, edición a cargo de Néstor Luján.
EN este artículo el autor de Mondoñedo, no podía ser de otra manera, como quien en cabaña de monte nevada conserva el tesoro del fuego. En esta ocasión , lo hace de aquellas bestias del “Tenebroso”. Al mismo JASCONIUS, cuyo oscuro lomo confundió a San Brendán, con una isla desértica. O al propio BEHEMOH, creado por Dios en el quinto día: una especie de buey comestible y semejante a una montaña. De LEVIATÁN, otra bestia del quinto día, anfibia y de un aliento putrefacto, nada se saba a no ser por los filósofos. Igual que del KRAKEN, aquel pulpo gigante inventando por un obispo sueco, capaz de retener a un bergantín entre sus tentáculos.
PERO en los últimos tiempos ha aparecido otra Bestia del Tenebroso: los grandes petroleros, capaces de verter sus enormes vientres, frente a las costas, como sucedió con aquella “marea negra”, que no querían llamarla por su nombre mortífero. ¿Quién le iba a decir al de Mondoñedo, que podrían también derramar lágrimas en forma de bolitas de plástico? Quizá al nauta de Cunqueiro, esto no le sorprendería, sabiendo que las LEYENDAS ANTIGUAS NUNCA MIENTEN.