Carriola.Redacción 27.01.24.

Ayer hemos visto con satisfacción cómo los obreros del concello se afanaban bien temprano para reubicar en su lugar la fuente de la plazoletilla del Museo, un elemento ornamental que, mientras vivió la señora Concha Sanjorge tenía la vigilancia continua las veinticuatro horas.
Hace algunas semanas los “gamberros de guardia” la tomaron con esta fuente destrozándola de manera lamentable y desde ayer mismo luce como si no hubiera pasado nada y, al menos hasta que los de siempre u otros simpáticos parecidos les de por repetir la hazaña nocturna.