Carriola.Redacción.04.02.24.
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Las anunciadas obras que próximamente se realizarán en la calle Serafín Tubío y entorno de la Plaza de Abastos no convencen al grupo municipal socialista cuyo portavoz, Manuel Pazos critica en un comunicado su contenido calificándola de sinsentido y de un gasto grande e innecesario
Pazos Lamoso considera que “Los problemas de aparcamiento los ve todo el mundo en Marín salvo María Ramallo que, lejos de actuar, los agrava con sus decisiones, prueba de ello es que la reforma propuesta en el entorno de la plaza de abastos, concretamente las calles Serafín Tubío y Augusto Miranda va a eliminar 30 nuevos aparcamientos que se suman a las 140 plazas eliminadas por el auditorio y las otras 20 plazas eliminadas hace pocas semanas en el acceso al paseo marítimo del Alcalde Blanco”.
Entiende el máximo representante del PSOE local que lo más lógico sería esperar a tener el aparcamiento subterráneo antes de seguir eliminando más plazas de estacionamiento de vehículos
Invertir por segunda vez
Por otra parte, Pazos entiende que se trata de invertir en lo ya invertido y reformar en lo ya reformado y recuerda al gobierno local que “Esta zona se remodeló íntegramente en el año 2006 y que está en perfecto estado y ahora pretenden gastar nada menos que 700.000€ lo que consideramos un despropósito con las enormes necesidades que tienen otras zonas de Marín porque, además, la obra realizada allí en 2006 buscó y consiguió una mejora general de esa zona pero atendiendo también a las necesidades de vecinos, placeros y clientes. Un equilibrio que ahora María Ramallo dinamita y que añade nuevas incertidumbres y problemas en el comercio de la zona y a sus usuarios”.
¿Cumplirá su finalidad esta obra?
“Y por último - insiste Manuel Pazos - cabría preguntarse si es reforma cumple con su finalidad y que según el gobierno local es mejorar la actividad comercial en la zona. Para ello la obra busca un espacio en plataforma única y al mismo nivel, similar a la actual Rúa do Sol y nosotros, los socialistas, llamamos a la prudencia precisamente por la experiencia en la Rúa do Sol ya que a pesar de la gran reforma llevada a cabo en 2011, existe a día de hoy menos actividad comercial y afluencia de gente que antes porque no todas las humanizaciones funcionan y, para ello, tiene que haber alternativas de aparcamiento y de circulación”.
Finalmente, Pazos pide “que se paralice ese proyecto; que se dejen de imposiciones y escuchen a vecinos, placeros y al resto de grupos políticos”.