Carriola.Redacción.15.08.24.
julio@carriola.es.
La Playa de Mogor tiene dos ríos, uno más intenso que otro y, en éste, muchos niños y niñas juegan con la corriente del agua haciendo barreras y disfrutando con sus obras de “ingeniería” infantil muchas veces sorprendentes
Ayer. Los usuarios de la playa se encontraron con unas cintas de perimetración del mencionado riachuelo y a los socorristas afanados en retirar cristales del cauce porque, a algún irresponsable que pudiera haber celebrado un botellón nocturno en la zona, no se le ocurrió otra cosa más que estampar las botellas, y acaso los vasos, contra las piedras del río con lo que aquello contenía un evidente peligro para quien se atreviera a meterse allí que, como todos sabemos, son principalmente niños.
La cosa no precisa más comentario que un lamento ante la falta de educación cívica de quienes saben beber pero no saben mear (con perdón) a tiempo para que su cerebro procese el alcohol que destilan en las juergas botelloneras. Hay que agradecer el gesto de los chicos del salvamento que, supongo que sin ser su obligación, se pasaron mucho tiempo retirando los peligrosos cristales.
Una pena de sociedad y, además, hay que reírles las gracias. Pues amén