Carriola.JSP.16.04.21.
Hemos avanzado ya, prácticamente, un mes de la primavera y los árboles de Marín, más concretamente los populares plátanos de sombra que están en la alameda y en otros muchos lugares del concello, como en el vial de playas, por ejemplo, siguen pareciendo postes de la luz (Por cierto, en el Vial de Playas hay otra especie a la que han dejado igual de ridícula). Cada mes de octubre y ya les parece muy tarde, se empeñan en hacer sufrir desconsideradamente a estos árboles pasando sin piedad la sierra por sus polas para dejarlos sin una rama secundaria. La razón que esgrimen, o parecen dar a entender, es que las hojas dan mucha lata porque son caducas y hay que recogerlas, pero eso es una acción contra natura porque una cosa es podar y otra hacer lo que hacen que ni sé como se podría denominar si no fuera con la palabra abuso y tampoco comprendo cómo pueden resistir tal agresión continua.
Y para muestra queremos dejar en Carriola estas dos fotografías tomadas ayer mismo en el inicio de la autovía hacia Pontevedra, frente a la Plaza do Regueiro. Allí, en el corto tramo entre el comienzo de la carretera hasta el límite con Pontevedra están los plátanos marinenses como aquí se ven, igual que están los de la alameda y todos os demás. Y diez o doce metros después del último, se ven los plátanos de Pontevedra cargados de auténtica belleza primaveral igual que otros cientos que tienen repartidos por su concello.
Es el mismo árbol, la misma especie pero distinto tratamiento para desgracia de los árboles de Marín que desde hace muchos años sufren la agresión municipal permanente de la que si, siendo seres vivos como son, tuvieran voz, estarían gritando todo el año.
