La comisión que preside Chicho Montoto se reunió ayer con la concejala de fiestas, Marián San Martín, para establecer un programa de mínimos.
Carriola.Redacción.27.04.21.
Las fiestas de “San Xosé Obreiro” son como el pistoletazo de salida hacia la temporada de Verano seguidoras tras el momento de las de San Jorge de Mogor y ya iniciadoras de la temporada con sucesión por todas partes de festejos religiosos y profanos para elegir. Esa es la tradición pero, cuando uno se encuentra de frente con una pandemia como la que estamos sufriendo desde hace más de un año, todo se desmorona a pesar de la buena voluntad de quien se pone al frente entregándose incondiconalmente como lo hacen Chicho Montoto, sus colaboradores y colaboradoras porque siempre se rodea de personas de la parroquia de Cantodarea y, entre todos, son capaces de montar verdaderos programas de fiestas que para sí los quisieran muchos ayutamientos y ciudades.
Pero Chicho se tendrá que conformar con poco pero no por eso menos satisfactorio. Ayer se reunió con la concejala de fiestas Marián Sanmartín y le acompañaban otras personas de la comisión organizadora. La conclusión, al término de la entrevista fue que, por Segundo año consecutivo, las fiestas de “San Xosé Obreiro” tendrán que ser de nuevo distintas a lo que es habitual. Tan distintas como que solamente habrá fuegos de artificio y bombas de Palenque, que financiará el concello, y no faltará la parte religiosa de la misa del Patrón de los trabajadores que tendrá también sus limitaciones Covid-19.
Banderas a todo meter
Pero el vecindario de Cantodarea no dejará pasar la occasion de mostrar su deseo de celebración y desde la comisión de fiestas se les invita a poner banderas de Galicia y de España en los balcones y ventanas. Nada menos que cinco mil serán las enseñas que se podrán retirar en el bajo anexo a la cafeteria Apolo de siete a nueve de la tarde y allí mismo, si lo desean, pueden contribuir económicamente a los gastos que se generen. Con este testimonio estático pero significativo, se dará, sin duda una ambientación especial a Cantodarea en este tiempo de pandemia que lo impide casi todo.
Chicho Montoto y sus colaboradores, además de tener esperanza en que la parroquia se exprese con significación, tienen en mente ya la organización del foleón de San Juan, que es la segunda parte de su actividad vecinal, otro evento que encierra una gran tradición y espectáculo, y a ver si el Covid, para entonces, nos va dejando más tranquilos.
Galería fotogáfica procesión de años anteriores:










