The current Bet365 opening offer for new customers is market-leading bet365 mobile app You can get a free bet right now when you open an account.

Gratitud a esos "locos maravillosos"

 Carriola.Julio Santos Pena.02.06.21

Este pueblo nuestro atesora un incalculable valor deportivo y asociativo y a la vista está  lo que hay. Solo con abrir esta Carriola de Marín, de unos días a esta parte, se podrá comprobar que son acaso cientos las personas que practican deportes con los que compiten aquí o allá. Niños, menos niños y mayores, sobre todo cada fin de semana, nos dan noticias y, muchísimas veces, alegrías de sus participaciones en los campeonatos finales o clasificatorios de todo: gimnasias varias, atletismo, boxeo, fútbol, fútbol-sala, baloncesto… Aquí no falta casi nada para que podamos estar orgullosos de, sobre todo nuestra juventud, pero también de los veteranos que les sirven de ejemplo.

No es de ahora, también hay que decirlo, porque uno recuerda ejemplos vivos, sobre todo en el terreno deportivo, pero también en áreas de cultura y de pura sociedad, que fueron en cada época y en muchos casos, verdaderos mitos. Las novísimas generaciones no podrán acordarse de Nené, que exprimió su vida vistiendo la gloriosa camiseta del Marín F.C. desde su fundación, y con él de otros nombres como Chagas, Careto, los Pilán, Mayán, Gago, Fito… y no sigo porque podría ser interminable la lista y quedar mal con alguno que no nombrase; De Raúl, Méndez y Mario Barreiro, que hicieron historia en el atletismo local con el Noray primero y el San Miguel después; De los legendarios baloncestistas marinenses que en la década de los cuarenta llegaron a enfrentarse al Real Madrid de entonces, como Hervés, Cándido, Taracido… y no sé cuantos más que también podrían quedarme atrás. Y en otros planos como el caso de la cultura y el folclore, bastaría con nombrar a la saga de los Lago (Trompos ós Pes); al Padre Marino Domínguez (Chaneiros), a Eduardo Otero Molas (Coro Lembranzas y otras muchas manifestaciones) a Manolo “O Norteiro” (Rondalleiro de primera y fundador del Xaranga-llo Manga-llo)… y así podría seguir recordando aquí a muchos marinenses que han sabido vivir y hacer vivir a quien les rodeaba en numerosas actividades.

Y sobre esos cimientos, sin darnos cuenta, se van creando nuevos edificios, como se puede ver actualmente sin que acaso le demos la importancia que realmente tiene. Tampoco es cosa de hacer una lista de todo lo que hay en este momento en Marín porque es mucho y no quiero en modo alguno, insisto, excluir involuntariamente a alguien. Pero es verdad que cientos de niños, niñas, jóvenes y mayores, practican y compiten en mil y una cosas deportivas para las que hay que prepararse con el cuidado y con afición que cada caso merece, y tenemos para dar y tomar coros, grupos folclóricos, banda de música y muchas otras manifestaciones sobre las que se sigue construyendo el edificio cultural marinense aunque, también hay que decirlo, aquí estamos acostumbrados a “chorar” y a pensar y decir que en Marín no hay nada.

Pero ocurre que, tras cada una de esas expresiones culturales o deportivas que son una realidad hoy, hay personas concretas, muchas veces anónimas o que no buscan ninguna notoriedad,  que se echan a la espalda una responsabilidad que no siempre les da satisfacciones. Uno empieza a meterse en este o aquel club o grupo, seguramente porque tiene hijos a los que se lleva allí para animarles a participar en las actividades de cada caso, y, en muchos casos, se va involucrando en la organización y en la preocupación de que todo vaya lo mejor posible. Buscan socios, piden ayudas, animan a los chicos y chicas, ponen su coche para los desplazamientos, pagan gastos, que lo que tiene el club no llega, aguantan los cabreos de otros papás que sólo saben protestar por nimiedades… Es lo que hay.

Son esos “locos maravillosos” que soportan lo que se ve y apenas muestran los sudores que pasan para mantener la iniciativa que los acercó a la actividad. Pues algún día habría que reconocer pública y notoriamente, esa labor callada que los “locos maravillosos” hacen sacrificando tiempo libre y tranquilidad propia para facilitar que todo vaya lo mejor posible sin que la mayoría se preocupe demasiado por esa labor de intendencia absolutamente necesaria e imprescindible que siempre tiene que hacer una minoría y muchas veces, injustamente criticada y hasta perseguida, porque también es verdad que, frecuentemente, salen de no sé dónde los “listillos” que dicen saber más y se aprovechan de lo que hay en marcha para, casi siempre, abandonar el barco a la menor dificultad.

No sé cómo habría que hacerlo pero desde Carriola de Marín queremos poner, blanco sobre negro, esta realidad de que sigue habiendo en nuestro pueblo muchos “locos maravillosos” que, seguramente cuando se agoten en su labor o se hagan mayores, les sucederán otros como viene ocurriendo desde tiempo inmemorial aunque con frecuentes “subibajas” porque cada momento tiene su afán.

 Gratitud a todos ellos y ánimo para que sigan siendo el soporte de nuestra cultura y nuestro deporte.