Carriola.Redacción.15.08.26
Probablemente haya sido la de ayer la jornada “Corsaria” de mayor participación de toda la historia de la fiesta marinense porque, tal como se adivinaba ya en la noche del viernes, calles y plazas fueron un abarrote de personas, muchas de ellas ataviadas con trajes “próximos” a la época de los corsarios y piratas

Desde primeras horas de la mañana se empezó a notar que el día sería intenso, como así fue, ya que las calles y las plazas se llenaron de actividad especialmente con la preparación de las comidas y las cenas que muchos grupos de vecinos o de asociaciones, disfrutaron de la parte gastronómica de esta fiesta en la que no faltaron los asados y otras viandas apropiadas a la ocasión.
Mientras tanto, en la alameda, se fueron abriendo los puestos del mercadillo en los que había de todo en artesanía y en artículos de todo tipo destacando los puestos de alimentos y, entre ellos los del cada vez mas aceptado

“choripán” para cuya adquisición se hicieron largas colas a lo largo de la tarde/noche, sobre todo.

Los más pequeños disfrutaban en la alameda con las atracciones moidas por energía manual
Los espectáculos provistos se fueron realizando tal como estaba previsto en el programa y las actividades de talleres, juegos y muestra de cetrería concitaron un gran interés por pequeños y mayores.
Premios de ambientación
Desde el concello se dio a conocer el fallo del jurado calificador de las decoraciones de la fiesta quen en el caso de la hosteleria, fueron, el primero para “Pato Donald” y el accesit para “Bar Taxi”
En el caso de los particulares, el primer premio fue para Víctor Manuel Iglesias Piñeiro y el accésit para María Reyes Budiño, Josè María Sanjorge Torres y Laura Capa Veiga
Espectáculo final
Por la noche tuvo lugar el espectáculo final que viene a ser el momento clave de la significación de la fiesta que no es otro que

la rendición de los “ingleses” ante el corsario marinense Gago de Mendoza realizado con presencia de ambos barcos ante cientos de personas que cercaban, en sillas o de pie, desde donde, tras el la referida rendición inglesa, se realizaron espectáculos de

fuego y equilibrio destacando el de la gimnasta que a gran altura por la acción de una supergrúa que elevó su

“lámpara” a muchos metros sobre el público que presenciaba el número.
La tirada de fuegos artificiales puso fin al acto aunque el broche final estuvo en la sesión DJ en la Plaza del Reloj y también en diversos lugares que disfrutaron de su propia música.
Tiempo habrá ahora de valorar el resultado de la fiesta pero puede decirse por adelantado que cumplió los objetivos favorecida también por un excelente día de verano.