
Carriola.José Ruiz Guirado.29.10.21
ENRIQUETA OTERO FARTO (Enriqueta Molas)
Un personaje como Enriqueta Otero Farto (Enriqueta Molas) por el segundo apellido de su padre, pasa desapercibido por su insistencia, perseverancia y constancia, en un tema incómodo: la Recuperación de la “Memoria Histórica” en su Marín natal. Gracias al legado de su padre y su ayuda, pudimos sacar adelante la publicación “Intrahistoria de Marín, con el incondicional apoyo de los recordados don Manuel Campos Vilariño y don Carlos Velasco Garrido, presidente y director general de Caixa Pontevedra. La aportación de los familiares de don Secundino Lorenzo Touza, además de los desvelos de don Juan Tiburcio González Pérez.
ENRIQUETA Otero está presente en cualquier acto relacionado con nuestro pasado reciente. Hemos tenido una relación amistosa en el tiempo que habité Marín. Hemos hablado de sus recuerdos en la Isla de San Simón, siendo la institución, a la postre, institución carcelaria. Se lamentaba de no entender qué era aquel sitio; de no haber tomado nota de cuanto se padre le contaba. Su edad no le permitía más que mirarlo, recordarlo como algo pueril. Al igual que aquellos sucesos referidos por su padre, llenos de humor, ironía; disimulando el miedo, el hambre… Con el paso del tiempo, las cosas, como la gravedad, hace que caigan por su peso. Se quita la venda de los ojos y se presentan las sorpresas a la luz de la realidad. También, no hay que olvidarlo, ha heredado y recuperado de su padre, la parte lúdica: el Marín de los Carnavales, de las Rondallas, de las fiestas. Se hace cargo uno, detrás de todo aquello habría otra cara menos amable. Sé perfectamente que, tanto el carácter del padre como de la hija, han ocultado la tragedia de la época que los tocó vivir, bajo el humor, la ironía sutil, muy difícil de mantener en épocas de necesidades perentorias. En las memorias que le pasé a limpio, por su falta de visión, al recordado Ramón de Garciasol, editadas en dos tomos por el Servicio de Publicaciones de La Junta de Castilla-La Macha; en uno de sus capítulos se preguntaba “cómo es posible que la “música pueda delinquir”. Quizá tuviera que ver con quienes la tocaban. Aclarado el asunto.
NO vamos a entrar aquí en las dificultades y penurias en tiempos difíciles, da blanco y negro, de las maneras de sacar a una familia para adelante. Quien tiene edad y memoria, lo conoce; quienes no la tienen, han de apoyarse en la recuperación de esa Memoria Histórica que, practica con el ejemplo, entre otras personas a lo largo y ancho de la Península Ibérica, nuestro personaje Enriqueta Otero Farto.