La concejala Marián Sanmartín satisfecha con la experiencia
El haber puesto a disposición de muchas familias los denominados huertos urbanos empezó con cierta dificultad porque los primeros que se ofrecieron adolecían, por ejemplo, de protección contra la invasión de los perros o, incluso, de personas que al pasar se llevaban el resultado del trabajo de los concesionarios ,alguno de los cuales llegó a abandonar la concesión antes de tiempo con lo que el mapa era algo desolador.
Con los años se aprendió, la experiencia es un grado, y además de ampliar la superficie para ofrecer muchas más parcelas, se procedió al cierre perimetral de las mismas con lo que los cultivos que hacen las familias quedan mucho más protegidos y, quien quiere echar mano de algo plantado, tiene que invadir la parcela, lo que ya es algo más serio.
Cuatro años de concesión
Marián Sanmartín asegura estar satisfecha con el rendimiento de las parcelas y la reordenación de las mismas a la hora de realizar las concesiones. “Hemos cambiado los plazos de concesión de uno a cuatro años porque, era evidente que un año no es suficiente para sacarle rendimiento alguno. Hoy, con cuatro años de margen la cosa se aprovecha mucho mejor”
Por ora parte, la concejala del área asegura que también se ha conseguido mejorar las concesiones evitando que una sola persona o familia se hiciese con varias parcelas dejando fuera a otros interesados. La renovación de las concesiones actuales se realizará dentro de casi tres años y Sanmartín confía en que todo siga como hasta ahora e incluso se puedan buscar nuevas zonas dado el interés creciente que existe en las familias de Marín por esta práctica.