Carriola.J.S.P.25.07.23
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Se cumplen cuarenta años del fallecimiento de Don José Torres Martínez ilustre marinense que dejó su huella en numerosas obras escritas además de en el conocimiento de los cientos de alumnos que bebieron de su sabiduría en diversas etapas de su vida

Nacido en abril de 1906, falleció a los setenta y siete años de edad en 1983 tras una vida sujeta a la cultura y al amor por su pueblo natal, el Marín de su alma, por el que dejó escritas obras de recopilación histórica basadas en sus investigaciones y su conocimiento de los orígenes y trayectoria de su terruño.
Laureano Mayán, en su libro “Marinenses de ayer y hoy en la Memoria”, no dejó escapar en la referencia a este personaje indicando que sus primeros pasos en la formación escolar estuvieron dirigidos por el renombrado sacerdote José Trasande Vicente, que puso su nombre en una calle de Marín y un busto en la alameda para la exaltación de su obra en favor de la formación de los marinenses. “Colegio San Luis Gonzaga” se denominaba aquel centro de cultura local en tiempos que ya podemos imaginar cómo serían a principios del siglo pasado, centro que se trasladó desde su situación primitiva a la antigua Casa Cuartel de la Guardia Civil.
Allí dio sus primeros pasos en su formación José Torres que, en 1918 ingresó en el Seminario de Santiago donde permaneció tres años hasta que percibió que no era su vocación la sacerdotal por lo que regresó a Marín empeñado en su propia formación estudiando por libre y alternando sus estudios con los primeros pasos en la docencia en el Colegio San Narciso, de incipiente llegada a Marín de los Padres Paúles, y también en el Inmaculada, de las Hermanas de la Caridad. Fundó dos importantes academias para aquel momento , la “Minerva”, en Pontevedra, y la “Atheneum”, en Marín, permaneciendo en esta tarea y a la vez preparando sus oposiciones al Estado, que ganó en el año 1930.
En su trayectoria profesional está el haber conseguido la regencia de la Graduada Aneja a la Escuela Normal de Magisterio en Pontevedra en el año 1951 y la Cátedra de Pedagogía en A Coruña en el año 1957, incorporándose, ocho años después, a la Escuela del Profesorado de la Universidad de Santiago de Compostela donde fue su Jefe de Estudios hasta el momento de su jubilación en el año 1976.
Incansable investigador
Apunta Lano Mayán la característica personal de Torres Martinez, José (hermano del pintor Manuel Torres), de su gran afición por la investigación principalmente sobre Marín, que prodigó durtante gran parte de su vida.
El ayuntamiento, en el año 1954, conocedor del tesoro cultural que guardaba Torres, le encargó un estudio sobre la histeria de Marín pero, a pesar de que tras su elaboración dejó a juicio de oportunidad para su publicación al propio concello, éste nuenca procedió a hacerelo público por lo que, José Torres, una vez llegada su jubilación, retomó de motu propio la idea y, ayudado por su ahora tiempo libre, recopiló nuevas informaciones y documentos intensificando sus investigaciones que quedaron escritas pero truncada su publicación ya que le sobrevino la muerte de forma inesperada.
Aquella obra no podía quedar “congelada” y fue publicada co carácter póstumo por iniciativa familiar con el título “Pequeña Historia de Marín” cuyo contenido es muy consultado por las personas que deseen conocer aspectos históricos de este municipio y su entorno.
José Torres publicó en vida otras obras como “Marinenses en el Tiempo”, “Lembranza Xeográfica” (que dedicó a los niños de la escuela pública de la Banda do Río) y fue frecuentemente solicitado colaborador en revistas y periódicos diversos a lo lago de su vida como gran investigador y catalogador de los petróglifos de Marín y del “Castro da Porteliña” entre otros muchos de sus conocimientos.

Los petróglifos y los castros de Marín fueron su pasión histórica
Hoy en día, y desde hace varias décadas, se celebra el aniversario de la liberación de Marín de los franceses cada cuatro de abril y esa fiesta fue iniciada por José Tores Martínez para cumplir, la primera vez, el 175 aniversario de la gesta de Gago de Mendoza.
En la última etapa de su vida accedió a formar parte de la Corporación Municipal y en este tiempo creó la Bandera de Marín cuyo diseño, para su disgusto, fue alterado posteriormente por el propio concello al cambiar las franjas azules primitivas.
Filgueira Valverde
El libro “Pequeña Historia de Marín” fue prologado por el inolvidable Fernando Filgueira Valverde quien, en un párrafo de su escrito dice, refiriéndose al autor: “Sin duda Marín “villa espiritual” tenía bien ganado el hallar personeros como Torres. El esfuerzo colectivo de la de las comunidades humanas se e premiado muchas veces por logros en la calidad de vida, pero también por la presencia de hombres que encarnen valores y aspiraciones populares que evoquen el ayer, que conduzcan hacia un mañana mejor”... “El contacto con las geneaciones añaden en quienes ejercen como Torres el magisterio, la posibilidad de mantener viva la inquietud inovadora”... “Podría aplicarse a José Torres el tema que se decía con justicia, de Fray Martìn Sarmiento “Semperdocuit”, porque se pasó la vida enseñando y sigue entregándonos su lección en los libros y en el ejemplo de toda su viada consagrada al cultivo del espírtu”.
Cuarenta años han pasado desde el fallecimiento de José Torres Martínez y Carriola de Marín se complace en dedicarle este “Recordando a...” que no es otra cosa que devolver a la actualidad la importancia social de nuestros personajes más ilustrees o aquellos que, sin serlo, fueron marinenses ejemplares.