Carriola.Redacción . 30.12.23
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Manuel Pazos Lamoso, portavoz del PSOE en la corporación marinense y máximo responsable de la agrupación socialista en Marín hace u breve pero contundente balance negativo de la situación municipal criticando, una vez más, la parte económica del concello y diseñando un negro futuro para la institución municipal. Reproducimos a continuación e íntegramente, el texto recibido en Carriola

Pazos Lamoso
Acaba el año 2023 y nos gustaría hacer balance de la política municipal a lo largo de este año. Sin duda es difícil centrar en un único tema los problemas que tiene Marín hoy en día. Podríamos hablar de la falta de desarrollo urbanístico y de construcción de viviendas, de la falta de suelo empresarial, de los problemas del centro de salud y la falta de médicos, de los sobrecostes del auditorio que ya cuesta casi 6 millones de euros, de la falta de aparcamiento y su impacto en el comercio local, de la falta de una residencia para nuestros mayores, etc.
Sin embargo, existe un motivo más de fondo que para muchos pasa desapercibido pero que tendrá un fuerte impacto en los marinenses a partir de ahora, y es la situación económica municipal. Un concello que pasó de tener un remanente de tesorería de más de 4,3 millones de euros a verse reducido a menos de 1, y con un endeudamiento que pasó de ser nulo hace un par de años a tener actualmente cerca de 5 millones de deuda.
Y aun conociendo perfectamente esta situación, el equipo de gobierno decide impulsar hace pocos meses una subida de sus salarios. De esta forma nuestra alcaldesa se convierte en la mejor pagada de la provincia y ya cobrar más de 100.000€, sumando los 63.000€ que recibe del Concello con lo que recibe por ser diputada provincial, cobrando así más que el Presidente del Gobierno. O el concejal de Rural cuyo salario pasa de 33.000€ a casi 47.000€ anuales. O la responsable de prensa con 41.000€, más de lo que cobra el alcalde de Poio.
Y como la situación es insostenible comienzan con la subida de impuestos, primero el IBI y luego el permiso de circulación, penalizando aún por encima a las rentas más bajas en la aplicación de las subidas. Y además comienzan los impagos a los proveedores del concello que en muchos casos estarán más de 180 días esperando para cobrar.
Lo único que sucede actualmente es que se están ejecutando diversas obras que proceden de los fondos Next Generation que impulsó el gobierno central y que se pueden ver en obras de movilidad urbana, impulso turístico, mejora de eficiencia energética, etc. Y ese espejismo nos impide ver la realidad de un municipio que ha iniciado un cambio de ciclo sin haber solucionado ninguno de sus grandes problemas de fondo de Marín.