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Por Pedro M. Cortegoso Gago (*)
Para o BNG é necesario preservar as poucas zonas verdes e de lecer que temos na vila de Marín así como evitar a xa excesiva urbanización das beiras do río Lameira no seu tramo urbano. E por iso que consideramos necesario cambiar a localización do parque e zona de pump-track presentado polo goberno municipal recentemente.
Esta proposta de parque englóbase dentro do proxecto de mellora do saneamento do Río Lameira aprobado polo pleno do Concello de Marín, unha actuación importante e necesaria para mellorar o tratamento das augas residuais no noso municipio.
O proxecto contempla a construción dun Deposito de Retención de augas pluviais na zona do Souto que ten como finalidade mellorar a recollida e xestión das augas pluviais que actualmente van en grande medida co resto das augas residuais, dificultando o seu posterior tratamento na Edar de Os Praceres. Este deposito ten previsto levar na súa parte superior o anunciado parque infantil e zona de pump-track, entendemos que para disimular o impacto visual e estético de esta estrutura de formigón.
Desde o BNG non comprendemos como se escolle unha zona verde para facer esta obra cando a poucos metros temos unha pista deportiva onde se podería localizar o Deposito de Retención, e aproveitar para arranxar estas pistas que actualmente non están nas mellores condicións. Temos que lembrar tamén que a uns poucos metros xa existe un parque infantil polo que teríamos unha duplicidade innecesaria.
Polo tanto demandamos que, tanto o Concello de Marín como Augas de Galiza, estuden o cambio de localización instalando o Deposito de Retención na actual pista deportiva para preservar unha zona verde de habitual uso e desfrute do pobo de Marín.
(*) Vice-responsable do BNG de Marín
Carriola.Heri.24.10.26
julio@carriola.es
Nueva jornada en la Segunda División femenina de fútbol sala en la que el Ence Marín recibirá al CD Juventud del Circulo Católico de Burgos, equipo nuevo en la categoría tras ascender la pasada campaña.
Será un encuentro que debe servir para seguir ampliando la dinámica de juego y resultados en liga y que trascienda en conservar la segunda plaza que ahora mismo se tiene en la clasificación.
La formación que dirige Raúl Jiménez, que por cierto se acerca al centenar de partidos como técnico del primer equipo, este el que hace el número 99, ya se olvidó de los sucedido ante el FSF Castro en la Copa Galicia y la mejor medicina como se suele decir en estos casos será no despistarse ante el último clasificado.
En la lista de convocadas no estarán en principio ni Carol Agulla ni Lucía Rivas ni Maialen. Las demás, en teoría, estarán: Ana Pinto e Ingrid Vila, junto a Ceci, Café, Bibi, Kiko, Pili, Andrea Alvite, Lari, Lara, Inés Mayán, Cilene, Anita González, y Crystal junto a Aitana. Habrá que ver además si Café sigue prolongando su racha de marcar consecutivamente, que en este caso si lo hace se elevaría a seis partidos.
El equipo contrario
En cuanto a la formación de Burgos que solo ha sumado un punto hasta la fecha se configura con Lara Triguero y Dai Schamberger, en la portería, junto a Sonia Pascual, Lucía Tejero, Sara Molina, Laura Moneo, Julia Rodríguez, Marisa Santos, Gadea Alonso, Julia Rodríguez, Paula Marcos, Guti y Marta Ordóñez, bajo la dirección de Justino Merino.
Los otros equipos
En la jornada de este fin de semana se destaca también el choque en Vigo entre Bembrive y CFS Gran Canaria Teldeportivo así como el Valdetires-UDC Txantrea KKE, mientras que el líder, el Grupo Forma-T Vilaba, recibe en su pista al filial del Gaitero Rodiles.
El choque en A Raña se juega a las cinco de la tarde.
ACTIVIDAD DE LOS EQUIPOS “BASE DEL MARÍN FUTSAL
En la nueva jornada del fin de semana para los equipos base del Marín Futsal comenzar hablando del equipo de Tercera División,

el Marín Futsal Redesmar, que visita la pista del Redondela FS, a partir de las 17.30 horas en el Pabellón de A Marisma de Redondela. La formación que siguen Santi Domínguez y Manu Costas afronta el choque con más tranquilidad tras la victoria frente al Os Meigallos y acumular ocho puntos.
Otros equipos
* El filial, de Preferente, Marín Pescados y Mariscos Lina y Esperanza, con siete puntos acumulados en seis jornadas, recibe la Baiña FS, con (19.30 horas, O Sequelo).
* Los juveniles de Preferente, el Marín Marcos Moreira recibe al ADFS Bueu (domingo, 13.15 horas, O Sequelo), mientras que
* Los cadetes de Preferente van a la pista del Campito FS y
* El infantil de Preferente, Marín Aceites Abril, también visita la pista del Campito FS así como los
* alevines de Preferente, Marín Café Bar Freixo, también juegan en pista del Campito FS. * Las cadetes de Preferente, el Marín Enrique y Novas, ante el Bembrive Vigo (domingo, 11.30 horas, O Sequelo).
Tambien se jugarán una decena de partidos de diferentes categorías de divisiones provinciales.
En el programa integrado del carnaval marinense, desde hace muchos años se convoca el concurso de “Filloas e Orellas” en el Ateneo Santa Cecilia. Condición indispensable que sean “trece orellas trece e trece filloas trece”, ni una más y cada año los expert@s en estas especialidades culinarias, sin descubrir los secretos de sus abuelas, dejan impronta de su buen hacer. El jurado decide, otorga y entrega los premios y el público asistente se pone las botas con el resto de las viandas. Aquí está la imagen de las ganadoras en el año 2004
Carriola.Redacción.17.08.23
julio@carriola.es
Nos comunican desde la Funeraria San Marcos el fallecimiento a los 87 años de edad de doña Josefa Martçinez Marcos cuyos restos mortales se velan en el Tanatorio de Marín hasta las cuatro de la tarde de mañana sábado en que srá trasladada el cementerio municipal de A Raña.

Descanse en paz
Carriola.Redacción.29.09.21
Con ruego de publicación recibimos en Carriola la denuncia de un vecino de Mogor que también nos remite unas fotografías que apoyan su razonable queja esperando que alguien tome buena nota de lo que en ellas se ve. Y este es el texto que nos envía:
”Quisiera contribuir al apartado de fotodenuncia de la web con un par de aportaciones del área de Mogor.
Por un lado el mal estado de un trozo de terreno en la subida a los institutos Chan do Monte y San Narciso, donde los contenedores están
apoyados de mala manera sobre la tierra y siendo "comidos" por el
silvaje. (Esto sin entrar en el pobre estado del pavimento de una calle
que transitan muchos autobuses y vehículos privados a diario).

Por otro lado, el mal estado de las cajas de conexión a telefonía y
fibra de toda la zona de Mogor. A raíz de problemas de conexión en
nuestra vivienda he hecho un pequeño repaso por la zona y he comprobado
como la mayoría de cajas están en un estado pésimo, rotas,
descolgadas, dañadas... En este particular puedo aportar que llevo unos
3 meses contactando con la empresa de telefonía para pedir que procedan
a la reparación y sólo consigo que me den largas o digan que no hay
ninguna incidencia si en ese momento llega la conexión a casa”.

Próxima apertura de la sección n de esquelas en Carriola de Marín
Carriola. 24.10.26.
Mis tomates quieren celebrar la navidad
José Iglesias
Llevo años dándole vueltas a una cuestión sobre la que, sinceramente, cada vez me apetece menos escuchar a los que parecen tener todas las respuestas: el cambio climático. Porque resulta curioso que, tratándose de algo tan complejo, haya tanta gente absolutamente convencida de poseer la verdad. Unos aseguran que no pasa nada, que el clima siempre ha cambiado, que en la Antártida han encontrado hielos de hace miles de años que demuestran no sé qué, o que somos demasiado pequeños para alterar un planeta tan inmenso. Otros, en el extremo contrario, parecen empeñados en anunciarnos el fin del mundo cada vez que sube un grado el termómetro, culpabilizando de todos los males a una sociedad que, según ellos, nunca hace lo suficiente. Y entre unos y otros, entre los que niegan cualquier problema y los que parecen disfrutar anunciando catástrofes, estamos los que simplemente observamos, procuramos comprender y, sobre todo, seguimos viviendo.
Yo no soy climatólogo, ni meteorólogo, ni pretendo dar lecciones sobre algo que requiere conocimientos científicos muy superiores a los míos. Mi observatorio es bastante más modesto: unas fincas, un pequeño invernadero, unos frutales y esa costumbre de mirar al cielo que tenemos quienes todavía dependemos, aunque sea parcialmente, de lo que la tierra quiera darnos. Y desde esa humilde atalaya agrícola puedo afirmar una cosa, sin necesidad de consultar complejos gráficos ni escuchar interminables debates: el clima que estoy viviendo no se parece demasiado al que recuerdo. No pretendo convertir mis tomates en una prueba científica, pero tampoco voy a ignorar lo que tengo delante de los ojos.
Esta misma mañana, mientras recorría una de mis fincas, me encontré con una mata de tomate nacida de las semillas que habían caído durante el verano. Hasta ahí, nada extraordinario. Lo sorprendente es que estamos en octubre y la condenada planta está floreciendo y echando pequeños tomates, como si hubiese decidido prolongar el verano por su cuenta. Algo parecido sucede en la finca donde recogí el maíz en agosto. Algunas semillas que quedaron en la tierra han germinado y hoy hay plantas que superan los sesenta centímetros. Mientras tanto, la parcela que estoy preparando para sembrar patata temprana presenta un aspecto que recuerda más al desierto que a la tierra gallega que uno espera encontrarse en estas fechas. Y no, no voy a decir que nunca haya habido otoños secos o temperaturas suaves. Los ha habido, naturalmente. Lo que me inquieta es la sensación, cada vez más frecuente, de que las estaciones están perdiendo aquella regularidad que nos permitía organizar los trabajos del campo con cierta confianza.
Y mientras mis tomates parecen empeñados en celebrar la Navidad colgados de la planta, uno enciende la televisión y contempla cómo en otras regiones, especialmente en el Levante, las lluvias pueden caer con una violencia extraordinaria. Allí tienen ese enorme depósito de agua caliente llamado Mediterráneo, que algunos veranos se parece más a una pota de caldo que a un mar. Por supuesto, un mar caliente no provoca por sí solo una inundación; hacen falta otras condiciones atmosféricas. Pero puede aportar humedad y energía a situaciones que, cuando se desencadenan, resultan devastadoras. Y así nos encontramos con una paradoja difícil de digerir: lugares donde el agua llega de golpe, arrasándolo todo, y otros donde pasan semanas y meses mirando al cielo, esperando que caiga lo suficiente para recuperar lo perdido.
Aquí, en Galicia, hemos vivido durante generaciones con la idea de que el agua era algo prácticamente inagotable. Llueve, tenemos ríos, manantiales, regatos y una vegetación que parece empeñada en recordarnos que vivimos en una tierra húmeda. Pero esa confianza puede convertirse en una peligrosa comodidad. Basta prestar atención a las dificultades que periódicamente aparecen en los sistemas de abastecimiento, a los niveles de nuestros embalses y a las necesidades crecientes de las ciudades para comprender que disponer de agua suficiente no puede seguir dándose por descontado. Si los períodos secos se prolongan, si las lluvias se concentran en episodios más intensos y si la demanda continúa aumentando, habrá que pensar seriamente en cómo almacenar, distribuir y aprovechar un recurso que no podemos fabricar a voluntad.
Y aquí es donde me pregunto si quienes tienen la responsabilidad de planificar nuestro futuro están mirando lo bastante lejos. Porque está muy bien hablar de ahorro, reparar fugas, reutilizar aguas depuradas y mejorar la eficiencia de las redes. Todo eso es necesario y debería hacerse sin demora. Pero también habrá que estudiar, con rigor y sin prejuicios, si necesitamos nuevas infraestructuras de almacenamiento y abastecimiento. No podemos esperar a que una ciudad tenga restricciones para empezar a preguntarnos dónde vamos a conseguir agua dentro de veinte o treinta años. Las obras de esta naturaleza no se improvisan de un verano para otro, ni se construyen cuando el último depósito está a punto de vaciarse.
Y que nadie interprete esto como una invitación a pasar por encima de la naturaleza. Quienes vivimos cerca del monte y trabajamos la tierra sabemos perfectamente lo que significa conservarla. Precisamente por eso me niego a aceptar que la protección del medio ambiente y la necesidad de garantizar el abastecimiento humano tengan que presentarse siempre como intereses irreconciliables. Habrá proyectos que no deban hacerse porque sus daños sean inasumibles, naturalmente. Pero habrá otros en los que puedan estudiarse alternativas, modificar trazados, restaurar hábitats o, cuando resulte viable y esté científicamente justificado, trasladar determinadas especies. Lo que no me parece razonable es convertir cada dificultad en una excusa para no decidir nada. Proteger la naturaleza exige inteligencia, no inmovilismo.
También deberíamos revisar nuestra relación cotidiana con el agua. Para buena parte de quienes vivimos en el campo, abrir un grifo no significa exactamente lo mismo que para alguien que nunca ha tenido que preocuparse de un pozo, un manantial o una finca que necesita riego. No digo que todos los habitantes de las ciudades derrochen ni que en el campo seamos ejemplo de virtud; bastante agua consume también la agricultura cuando no se gestiona correctamente. Pero quien ha visto secarse una fuente o ha tenido que repartir el agua disponible entre distintas necesidades aprende pronto que cada litro tiene un valor que no siempre aparece reflejado en la factura. Y si levantamos la mirada hacia otras regiones del planeta, donde conseguir agua potable exige recorrer kilómetros, quizá comprendamos hasta qué punto hemos convertido un privilegio en algo que damos por supuesto.
Después está la otra gran discusión, la de las emisiones. A los europeos se nos exige, con razones que pueden ser perfectamente legítimas, modificar hábitos, cambiar vehículos, adaptar viviendas y asumir nuevas normas medioambientales. Entretanto, algunas de las mayores economías del planeta continúan emitiendo cantidades enormes de gases de efecto invernadero. China, Estados Unidos y Rusia tienen un peso considerable en ese problema, aunque tampoco sería justo olvidar las emisiones históricas europeas ni negar los esfuerzos que unos y otros realizan en distinta medida. Lo que me preocupa es la eficacia de todo esto si no existe una cooperación internacional suficientemente ambiciosa. Porque el dióxido de carbono no necesita pasaporte, no se detiene en las fronteras y no distingue entre quienes cumplen una norma y quienes no. Se mezcla en una atmósfera que compartimos todos. Y las consecuencias tampoco se distribuyen según los sacrificios realizados por cada país.
Por eso, después de tantos años escuchando discusiones sobre quién tiene la culpa, empiezo a pensar que quizá estamos dedicando demasiado tiempo a discutir el problema y demasiado poco a prepararnos para sus consecuencias. Reducir emisiones es necesario, pero también lo es adaptar nuestros campos, nuestras ciudades, nuestras infraestructuras y nuestros hábitos a unas condiciones que ya están cambiando. Habrá que aprender a almacenar mejor el agua, a consumirla con más sensatez, a proteger los suelos, a prevenir incendios y a planificar pensando en décadas, no en la próxima inauguración. Y habrá que hacerlo sin convertir cada decisión en una guerra entre quienes dicen defender el progreso y quienes aseguran defender la naturaleza, como si ambas cosas estuvieran condenadas a ser enemigas.
Yo seguiré observando mis fincas, que es donde mejor entiendo algunas cosas y donde otras se me vuelven todavía más difíciles de explicar. Seguiré sembrando cuando crea que corresponde, mirando al cielo cuando haga falta agua y sorprendiéndome cuando una mata de tomate decida florecer a las puertas de noviembre. No sé cómo será nuestro clima dentro de cincuenta años, ni voy a fingir que lo sé. Pero tengo bastante claro que esperar a que todo vuelva a ser exactamente como lo recordamos no parece una estrategia demasiado inteligente.
Porque, pensándolo bien, quizá llevemos demasiado tiempo haciéndonos la pregunta equivocada. Más que repetir que el clima está cambiando, deberíamos empezar a comprender que somos nosotros quienes tenemos que cambiar, porque el clima nos está cambiando la vida.
Buena semana.
De vez en cuando, en determinadas fechas del año, se suelen concentrar varias corales de Marín para ofrecer conciertos conjuntos de los buenos y muchos aficionados que aquí tenemos, disfruten de sus interpretaciones. En el año 2010, según tenemos registrado en el archivo fotográfico, las polifónicas "Centro Social", "Lembranzas" y "San Xulián", dirigidas por Montse Arosa, Sofía Taboada y Fermín Feijoo, respectivamente, ofrecieron un concierto memorable en el antiguo templo, a la espera de contar con un auditorio en condiciones que todavía hoy se nos resiste, aunque parece que está más cerca. Pues aquí queda el testigo gráfico de aquel acto.
Una actuación muy rápida es la clave para la recuperación de una dentadura que ha sufrido alguna rotura en la infancia.
Por Andrés Antelo Añón (*)
Los accidentes infantiles son frecuentes - un balonazo, una caída, un traspié en el andar indeciso de los más pequeños - y en muchos de ellos se daña una pieza dental generalmente los incisivos centrales superiores (paletas). El diente se mueve, se fragmenta o se desprende totalmente, causando una honda impresión en los niños ¡de esas que nunca se olvidan.
Estos accidentes pueden perjudicar el nervio, el hueso y, en definitiva, el desarrollo de la dentadura, lo que afecta también a la función bucal, al habla y a la estética, ocasionando no pocos problemas psicológicos. Por eso, ante la rotura de un diente, es necesario reaccionar de forma muy rápida, acudiendo de inmediato al dentista más cercano.


En el caso de un desprendimiento, si el diente es de leche, no procede reponerlo porque hay que dejar espacio para que crezca la pieza definitiva. Pero sí conviene comprobar el daño en los demás tejidos. Temporalmente se puede colocar una prótesis para mantener las funciones de fonación y masticación, especialmente si el infortunio afecta a varias piezas o si el niño la niña, son todavía muy pequeños.
Si las piezas dentales dañadas son las definitivas, se recomienda recoger los fragmentos, o en su caso el diente desprendido, y acudir con extrema urgencia a la clínica dental en el plazo de media hora. Si es posible se introducirán las piezas dentales en leche o en una solución salina (la propia saliva del niño) para lavar suavemente las raíces, e incluso se puede colocar el diente sobre el alveolo herido y presentarse así en la consulta.
En estas situaciones se intentará realizar un reimplante de la pieza dental pero, la pauta a seguir, dependerá del grado de afección de la encía, del tejido óseo, del nervio y de las piezas dentales y, sobre todo, de la rapidez con que se haya efectuado la actuación.
(*) Médico dentista con clínica en Marín
Carriola.Redacción.12.09.23
Rgistramos hoy el fallecimiento de José Carballo Rial, “O Trono”, que ejerció su labor profesional como zapatero en la Escuela Naval Militar y contaba con setenta y seis años de edad.

Sus restos mortales se velan en la Sala nº 2 del Tanatorio de Marín d donde saldrán mañana miércoles a las cinco de la tarde hacia su incinerción, quedando fijada, tambièn para las cinco de la tarde del viernes día 15 la celebración de la Misa por su alma en la iglesia parroquial de Cantodarea.D.E.P.
Hoy, los niños y niñas que aparecen en estas fotos andarán, los que sobreviven, por los setenta y pico años. Se trata de los alumnos y alumnas de la academia que Don Félix Davila tenía en sociedad con Don Antonio Pena (Aboy) en el curso 1957-58. Siempre se bueno recuperar los recuerdos de la infancia lo que suele ocurrir cuando uno se tropieza con imágenes como éstas. En la tercera foto se ve a Don Félix con sus alumnos del colegio Virgen del Carmen diez años más tarde. Algunos de estos chavales se acercan ya a los sesenta... y parece que fue ayer
Lucía Santos (*)
O BNG de Marín amosa a súa satisfacción pola actuación que o Concello, en colaboración coa CCMM de San Xulián e a Plataforma Veciñal, ten previsto realizar no lugar de Macenlle, e que permitirá abastecer de auga a 18 vivendas a través da traída municipal.
O 11 de outubro de 2017 o Pleno da Corporación Municipal aprobou por unanimidade unha moción presentada por vía de urxencia polo BNG de Marín solicitando a adopción de medidas urxentes de cara a solucionar o grave problema de falta de auga que con frecuencia padecen nas parroquias de Piñeiro, San Xulián e Ardán.
Lucía Santos, Portavoz Municipal do BNG, lembraba que “no noso Concello aínda existen non poucas vivendas que carecen do servizo de abastecemento de auga municipal, polo que dependen de pozos artesáns para que a auga chegue as súas casas. Pozos que durante o verán sofren as consecuencias das sequías, co que en non poucas ocasións quedan sen auga en verán.”
No verán de 2018 Lucía Santos voltaba denunciar a situación de falta de auga en verán: “É unha vergoña que neste período estival onde a poboación de Seixo, Aguete, Soaxe e Montecelo medra polo turismo teñan que padecer a deficiencia dun servizo que ten como responsábel directo non só Acuaes (Ministerio de Agricultura) senon o propio Concello de Marín onde a ineficiencia da señora Sanmartín por solventar o problema leva á veciñanza a padecer cortes de auga a presión moi baixa impedídoa a usar os aparellos do forgar como lavalouzas, lavadoras, etc.”
No Pleno de febreiro deste ano, o BNG de Marín voltou presentar unha nova moción, que foi aprobada, de adhesión ao plan de autoxestión de auga da Xunta de Galiza para mellorar o servizo de abastecemento no noso Concello.
Despois de 10 anos no Goberno municipal, e tras numerosas solicitudes, entre as que se atopa unha moción tratada por vía de urxencia hai 3 anos e medio, Lucía Santos celebra que “por fin o PP dá un paso adiante para solucionar os problemas de auga no rural do noso concello. Sen tempo non era. No BNG de Marín agardamos que esta actuación teña continuidade no futuro máis inmediato de cara a solucionar unha problemática que dura xa moito tempo e afecta a numerosos veciños e veciñas de Marín.”
(*) Portavoz Municipal do BNG de Marín
Carriola.Redacción(R).24.10.26
O BNG denuncia a saturación que sufre a liña de autobús Pontevedra–Marín–Bueu–Cangas, especialmente nas horas de maior demanda, e reclama á Xunta de Galiza e a Monbus que adopten medidas urxentes para garantir un servizo adaptado ás necesidades da veciñanza.
A formación nacionalista manifesta que nesta liña se producen situacións de saturación, con autobuses completamente ateigados e pasaxeiros que viaxan de pé en condicións de masificación.
Esta problemática xa foi trasladada ao pleno, polo grupo nacionalista, mediante unha moción na que reclamaba, entre outras medidas, o reforzo nas horas punta da conexión entre Pontevedra e Cangas, pasando por Marín e Bueu. A iniciativa foi rexeitada cos votos do PP, malia as dificultades que veñen denunciando as persoas usuarias.
Neste sentido, cómpre lembrar que recentemente

Monbus reforzou o servizo Pontevedra–Marín, unha mellora que chegou tras as reiteradas reivindicacións da formación nacionalista e que demostra que é posible dar resposta ás necesidades das persoas usuarias. A formación xa solicitou tamén ao goberno local que faga seguimento da efectividade deste reforzo e avalíe a necesidade de ampliar os servizos noutras rutas e horarios con elevada ocupación.
"Se foi posible reforzar a conexión entre Pontevedra e Marín, tamén debe ser posible actuar na liña de Cangas, onde seguimos recibindo queixas pola falta de prazas. O transporte público ten que responder ás necesidades da xente, non obrigar a xente a adaptarse ás súas carencias", manifestou Lucía Santos, voceira municipal do BNG.
Ademais, dende o grupo nacionalista, xa se puxo en coñecemento, a Paulo Ríos, deputado do BNG no Parlamento galego, esta problemática co obxectivo de impulsar medidas que dean resposta ás deficiencias e situacións de saturación desta liña.
Dito isto, a formación reclama á Xunta de Galiza e a Monbus que analicen a ocupación real desta liña e incorporen os reforzos necesarios nos horarios de maior demanda. Así mesmo, insta ao goberno local a implicarse activamente na defensa das persoas usuarias e a esixir ás entidades responsables solucións efectivas ás deficiencias do servizo
Fue utilizado por unos desconocidos que lo dejaron en este estado.
Carriola. Redacción. 16.08.21
El concejal Paco Estévez ha publicado en las redes sociales una amarga queja sobre el estado en el que dejaron unas personas que utilizaron el merendero de A Teoira después de hacerlo.
Dice así: Alguien que disfrutó de un día maravilloso en el paseo desde Loira hasta La Teoira y que aprovechó las mesas que en dicho paseo se instalaron para comer o merendar, nos dejó un regalo a los demás usuarios."
Pues como nos parece una queja justa, además de una "cochinada", aquí la dejamos para que podáis comentar lo que os parece, recordando a rodos nuestros lectores que tenemos este canal abierto para vuestras quejas, sugerencias o denuncias en el correo julio@carriola.es
Carriola.Necrológica.23.10.26
julio@carriola.es
La funeraria SAN MARCOS comunica el fallecimiento de doña CARMEN IGLESIAS PIÑEIRO, a los 79 años de edad, cuyos restos mortales permanecerán en el tanatorio SAN MARCOS de Marín, sala número 2, hasta el momento de su traslado, mañana sábado día 24, a las cinco de la tarde, al cementerio municipal del Campo para su inhumación.D.E.P.
Asimismo comunica que el funeral por su eterno descanso tendrá lugar a las seis y media de la tarde del lunes día 26 en la iglesia Ntra. Sra. Del Carmen de Seixo. D.E.P.

Carriola.Redacción.29.07.21
Frecuentemente a los vecinos de Estribela les da reparo lo que consideran abandono del ayuntamiento capitalino a su zona, ese barrio pegado a Cantodarea que debería ser todo uno pero, las cacicadas de otros tiempos, dividieron de forma incomprensible e irracional. Y este es el ejemplo que nos pone Estrella, una vecina a la que le da apuro la suciedad y el desorden que impera en la parte del paseo que corresponde a la administración Lores y se pasa buenos ratos intentando, ente otras cosas, limpiar los alcorques de los árboles para que mejore su crecimiento pero, sobre todo para que no se vea el pésimo espectáculo del abandono que sufre el barrio.
Pues aquí dejamos esta fotodenuncia a ver si hace algún efecto o se la pasan por donde les parece los ediles pontevedreses.
Tal como ayer adelantamos, hasta la celebración del Día de la Mujer, el 8M, reproduciremos e CARRIOLA algunas de los poemas que Josefa Area dedicó precisamente a las mujeres trabajadoras. Hoy dejamos dos poemas breves uno que recuerda a las “Lavandeiras” y el otro a las mujeres del campo.
LAVANDEIRAS
Carriola.Redacción.13.09.21
Un vecino de Seixo, que ya no es la primera vez que nos remite alguna observación sobre el parque infantil de la Casa de Cultura, nos envía hoy una escueta que transmitimos textualmente entendiendo que en algún elemento del recinto hay peligro para los niños y niñas que lo usan. Y dice así:
Ahora el parque de Seixo, en la casa de la cultura, tiene un nuevo peligro para los niños... Entiendo que las cosas se estropea y tienen que reparar... Pero no podían quitar todo el hierro??? ... No podían quitarlo del todo????.
Pues aquí queda la observación del vecino que nos añade a ella una fotografía del parque.
Carmen Martínez nos envía esta imagen de la puesta de sol que tuvo lugar en la tarde de ayer vista desde la playa de Os Placeres, con las grúas y maquinaria del Puerto de Marín de fondo. Tenemos la suerte de poder en Marín estos espectáculos que nos regala la naturaleza, a pesar se de tener muchas veces la tentación de ir a buscar este tipo de fotos fuera de nuestro entorno, incluso en países lejanos. Estamos muy agradecidos porque Carmen la haya compartido con Carriola para que os la mostremos.
Recordamos a todos los lectores de Carriola que recibimos vuestros escritos de queja, sugerencias e imágenes en el correo julio@carriola.es
Carriola.ASC.23.10.26
julio@carriola.es
O vindeiro 28 de outubro ás 19:30 horas presentarase no local do Ateneo Santa Cecilia de Marín o documental "Ramón Otero Pedrayo. Dereito á paisaxe", coa participación de Xosé Eduardo López Pereira, presidente da Fundación Otero Pedrayo, e María José Bravo Bosch, catedrática da Universidade de Vigo e directora do documental.
A obra percorre a vida de Don Ramón, desde a súa infancia en Trasalba ata as súas viaxes por Galicia, sen esquecer a súa depuración como catedrático polo franquismo. A través de recreacións cinematográficas e entrevistas a destacados especialistas, reivindica a modernidade do seu pensamento e a súa defensa da paisaxe como expresión da identidade galega.
O documental, realizado no Ano Oteriano 2026, destaca especialmente a súa Guía de Galicia, no centenario da súa publicación e será presentado no local propio do Ateneo Santa Cecilia con entrada libre ata completar o aforo da sala.